Un viaje alucinante al infierno de Peter Parker: ‘Amazing Spider-Man – Through the Gates of Hell’
Tras un arranque espectacular y cinético pilotado por Joe Kelly y Peppe Larraz, el segundo tomo recopilatorio de la cabecera del Trepamuros, titulado Through the Gates of Hell (que abarca los números 6 al 10 USA de 2025), arranca de forma engañosa con un número de transición que funciona como un respiro costumbrista. El número #6 sirve para reordenar las piezas del entorno de Peter Parker, mostrándolo inusualmente feliz mientras lidia con su caótica vida laboral, sus amigos de la infancia y una enredada dinámica sentimental. La irrupción de Black Cat inyecta una agradecida energía de «exnovia seductora» que contrasta con la madurez que Shay intenta exigirle a Peter. Visualmente, el regreso del veterano John Romita Jr. supone un choque estético considerable tras las líneas limpias de Larraz; su estilo tosco y angulado divide opiniones, pero demuestra una veteranía innegable a la hora de narrar la cotidianidad neoyorquina y los pequeños detalles del entorno de la tía May y un Norman Osborn obsesionado con su propia redención.

El precio de la heroicidad: La brutalidad de Hellgate y las lecciones de Ben Parker
La ligereza del entorno diario se evapora por completo en los números #7 y #8 con la presentación oficial del nuevo gran villano de la función: Hellgate. Esta imponente deidad, que se expresa con la grandilocuencia de un personaje de juego de rol medieval y cuyos brazos y piernas emanan texturas de lava pura, trasciende el concepto tradicional de los villanos de Spider-Man para convertirse en una amenaza de corte místico y cósmico. Kelly utiliza este brutal choque para explorar la resistencia física del héroe en una carnicería que deja a Peter con las costillas rotas y al borde del colapso. Lo brillante del guion en este segmento es el uso de analepsis (flashbacks): un emotivo recuerdo de la juventud de Peter junto al tío Ben, centrado en aprender cuándo se debe pelear y cuándo es de valientes huir, dota de una tremenda carga dramática a una paliza que, de otro modo, habría sido puro espectáculo pirotécnico. Las composiciones horizontales de Romita Jr. amplifican la violencia del combate, obligando al lector a sentir el peso de cada golpe.

La anatomía de una fractura mental: El relevo artístico y el misterio de la imitación
El verdadero punto de inflexión del tomo llega en los números #9 y #10, donde la serie sufre una transformación tonal radical hacia terrenos psicológicos mucho más oscuros y crudos. Con Romita Jr. tomándose un descanso, el artista invitado Michael Dowling toma los lápices para retratar las secuelas físicas y mentales de la derrota. Encontramos a un Peter Parker lisiado, con escayola y bastón, sumido en un estado de pánico y apatía absoluto que lo lleva a ignorar por completo las provocaciones de un Shocker repotenciado. La atmósfera se vuelve densa, dominada por un magistral uso de las sombras y el vacío que subraya el trauma infantil de Peter como huérfano. Las interacciones con personajes clave alcanzan un nivel de tensión asfixiante, destacando especialmente el reencuentro con Mary Jane tras los eventos de All-New Venom.
El clímax del arco argumental desvela un Spider-Man impostor —o completamente corrompido— que opera de noche con una violencia desmedida, utilizando unas telarañas modificadas capaces de empalar a los matones de Tombstone. Aunque el impactante giro final del número #10 evoca intencionadamente los tropos de la clásica Saga del Clon o los inicios de la etapa de Nick Spencer, Kelly se gana la confianza del lector al equilibrar la acción urbana clásica con un terror íntimo muy estimulante.

Veredicto: 🟡 NOTABLE (Una estimulante y sombría deconstrucción del mito)
Amazing Spider-Man: Through the Gates of Hell consolida la etapa de Joe Kelly como una de las propuestas más impredecibles y frescas que ha tenido el personaje en los últimos años. El tomo se aleja conscientemente de la fórmula ligera para ofrecer un viaje descarnado hacia los traumas fundacionales de Peter Parker, sirviendo como un excelente punto de enganche para nuevos lectores. A pesar de que los constantes relevos en el equipo artístico pueden resentir la cohesión visual del volumen y de que el ritmo se ralentiza en el ecuador del combate físico, el misterio sembrado alrededor de la identidad del héroe y la crudeza de su atmósfera convierten a este recopilatorio en una lectura obligatoria. El trepamuros ya no solo se enfrenta a los demonios de Nueva York, sino a las grietas de su propia cordura.






