Guerra Mundial Z 2′ resucita: Paramount saca de la tumba la secuela tras siete años de olvido

El «infierno del desarrollo» ha escupido finalmente a uno de sus prisioneros más célebres. Durante la CinemaCon de Las Vegas, Paramount y Skydance han soltado la bomba: ‘Guerra Mundial Z 2’ vuelve a estar oficialmente en marcha. Tras siete años de silencio absoluto y una cancelación que parecía definitiva en 2019, el estudio ha decidido reabrir el expediente de la pandemia zombie que asoló las taquillas en 2013. Aunque la compañía no ha confirmado si Brad Pitt retomará su papel como Gerry Lane —quien tiene pendiente el estreno de Heart of the Beast este año—, el mero anuncio supone un giro de guion inesperado para un proyecto que muchos daban por muerto y enterrado.

La trayectoria de esta secuela es un auténtico manual de supervivencia en Hollywood. Desde que J.A. Bayona abandonara el barco por problemas de agenda en 2016, pasando por el ambicioso pero frustrado intento de David Fincher, el proyecto ha sufrido constantes mutaciones. El golpe de gracia pareció llegar en 2019, cuando Paramount canceló la preproducción debido a las restricciones del mercado chino hacia el cine de «fantasmas y muertos vivientes». Ahora, los rumores de la industria apuntan a Dan Trachtenberg (Prey) como el principal candidato para tomar el mando, aprovechando su reciente acuerdo de colaboración con el estudio y su habilidad para revitalizar franquicias de acción.

Este renacimiento no llega solo; Paramount ha aprovechado el evento para reafirmar su músculo cinematográfico anunciando también la tercera entrega de Top Gun y la esperada adaptación de Call of Duty. Sin embargo, el regreso de World War Z es el movimiento que más preguntas genera: ¿lograrán esquivar los problemas de presupuesto que hundieron la versión de Fincher? Sin directores confirmados ni fechas cerradas, la única certeza es que la marea de no-muertos vuelve a estar en el horizonte de la gran pantalla, demostrando que en el cine actual, nada que sea rentable se queda bajo tierra para siempre.