Paramount y Warner Bros. van a competir por hacer el remake de Pesadilla en Elm Street

Pesadilla en Elm Street es la franquicia que convirtió a New Line Cinema en un estudio viable: la película original que Wes Craven escribió y dirigió en 1984 introdujo a Freddy Krueger —el espectro de un asesino infantil quemado vivo por los padres de sus víctimas, que regresa para matar adolescentes dentro de sus propios sueños— y generó ocho secuelas, una serie de televisión, novelas, cómics y un crossover con la otra gran franquicia de terror de la época, Viernes 13, en Freddy contra Jason (2003). La saga acumuló casi quinientos millones de dólares en taquilla mundial antes de que el intento de reinicio producido por Michael Bay a través de Platinum Dunes en 2010 la dejara clínicamente muerta durante dieciséis años: la versión de Jackie Earle Haley como Krueger fue recibida con tal hostilidad crítica y comercial que ningún estudio volvió a acercarse al personaje hasta este año.

Ese bloqueo se está rompiendo ahora en dos frentes simultáneos. Hace unas semanas se supo que Paramount había comenzado a desarrollar un proyecto bajo su nueva etiqueta Primal trabajando junto a la estate de Wes Craven, con la intención de partir del borrador original que el director escribió para la película de 1984 y realizar un remake en toda regla. La novedad de esta semana es que Warner Bros. —propietaria de todos los títulos de la saga a través de New Line Cinema— ha decidido no quedarse al margen: según Puck News, el estudio ya ha comenzado a negociar con el director irlandés Lee Cronin, responsable de Evil Dead Rise (2023), para que escriba y dirija lo que en este caso sería una libre reinvención del personaje, sin la reverencia al material original que caracteriza el enfoque de Paramount.

El resultado es una carrera entre dos estudios por ver cuál consigue llevar antes a Freddy Krueger de vuelta a las salas, con dos visiones distintas del mismo material y en competencia directa. Lo que convierte la situación en algo difícil de calibrar es el contexto corporativo que la rodea: Paramount Skydance está en plenas negociaciones para adquirir Warner Bros. Discovery, lo que significaría que los dos estudios que hoy compiten por los derechos creativos de la misma franquicia podrían terminar siendo el mismo estudio antes de que ninguno de los dos proyectos llegue a rodarse.