La mítica melena roja regresa a Venice: Stephen Amell liderará el ‘reboot’ de ‘Los vigilantes de la playa’
La televisión se prepara para rescatar uno de los mayores fenómenos globales de la década de los noventa. La cadena Fox ha puesto oficialmente en marcha el esperado reboot de Los vigilantes de la playa, encargando de manera directa una primera temporada de 12 episodios que aspira a recuperar las icónicas e infinitas carreras a cámara lenta sobre la arena. El proyecto ya ha encontrado a su gran estrella de cartel en Stephen Amell, mundialmente conocido por haber liderado las ocho temporadas de Arrow, quien colgará el arco de superhéroe para enfundarse el bañador rojo y asumir el liderazgo de las costas californianas.
El fichaje de Amell esconde, además, un potentísimo lazo de continuidad con la mitología de la serie original. El actor canadiense se encargará de dar vida a Hobie Buchannon, el hijo de Mitch, el legendario personaje que encumbró a David Hasselhoff. La trama nos situará años después de las vivencias originales: Hobie ha seguido los pasos de su progenitor y se ha convertido en el nuevo capitán del cuerpo de socorristas de la mítica playa de Venice, localización que se mantendrá como escenario principal del rodaje. Sin embargo, su estricta rutina profesional dará un vuelco absoluto cuando Charlie, una hija de la que desconocía su existencia, llame a su puerta con la firme intención de heredar el legado familiar y ganarse un puesto en el equipo de salvamento.
A falta de conocer el resto del elenco, la productora busca rodear a Amell de rostros completamente nuevos y ha convocado un macrocasting abierto en Los Ángeles para descubrir jóvenes talentos que completen el pelotón de salvavidas. Esta nueva andadura televisiva, programada para la temporada 2026-2027, supone el regreso de la marca tras la tibia acogida de la película cinematográfica de 2017 que protagonizaron Dwayne Johnson y Zac Efron. Con el foco puesto de nuevo en el drama de vestuario y los rescates marítimos de infarto, la serie busca dejar atrás el tono de parodia del cine para devolverle a la mítica franquicia playera el trono del entretenimiento de masas.





