El laberinto del fauno regresa el 9 de octubre en una copia 4K veinte años después

La película que convirtió a Guillermo del Toro en un nombre del cine mundial vuelve a los cines el 9 de octubre. La restauración en 4K de El laberinto del fauno —supervisada directamente por el director y distribuida por Cineverse y Fathom Entertainment— llega en dos formatos: proyección 2D HDR en salas generales y una versión estereoscópica 3D realizada por SDFX Studios para los cines equipados. Del Toro participó también en la grabación de nuevo material para el tráiler del reestreno, con lo que la vuelta de la película no es una operación meramente comercial sino algo más parecido a un reencuentro del autor con su propio trabajo.

La película fue el segundo episodio de lo que Del Toro había concebido como una trilogía sobre la guerra civil española que usara la fantasía oscura para explorar el trauma histórico. El espinazo del diablo, de 2001, fue el primero: un niño en un orfanato republicano, un fantasma, la violencia del bando vencedor avanzando desde fuera de los muros. El laberinto del fauno, de 2006, fue el segundo: una niña en la posguerra, un mundo subterráneo, la derrota como único suelo desde el que imaginar otra realidad. Las dos películas comparten ADN de cuento negro y mirada de infancia como única forma de procesar lo que los adultos no se permiten ver. Las dos películas existen. La tercera, no.

El proyecto que cierra el ciclo se llama 3993, título que encripta ya su contenido: 1939 es el año del fin de la guerra civil, 1993 es la época contemporánea en la que se ambienta la trama, y el número compuesto une los dos extremos del trauma sin que el punto medio —la dictadura, los cincuenta años de silencio oficial— tenga que nombrarse. Del Toro concibió el argumento junto al guionista español Mateo Gil: un personaje en los años noventa descubre que ciertas raíces y secretos fantásticos nacidos de la violencia de 1939 siguen vivos y conservados en el presente, invisibles a primera vista, exactamente igual que en las dos entregas anteriores. El proyecto lleva décadas en un cajón sin fecha de producción confirmada. El reestreno del 9 de octubre es, entre otras cosas, el recordatorio más elegante posible de que esa deuda sigue pendiente.