Paul W.S. Anderson dirigirá la película de ‘The House of the Dead’, el clásico arcade de Sega
Paul W.S. Anderson vuelve a las adaptaciones de videojuegos. El cineasta responsable de trasladar a la gran pantalla franquicias como Mortal Kombat, Monster Hunter y la saga cinematográfica de Resident Evil escribirá y dirigirá una película en acción real basada en la mítica propiedad intelectual de Sega, The House of the Dead. Anderson producirá el filme junto a su socio habitual Jeremy Bolt, colaborando mano a mano con Toru Nakahara (Sega) y la compañía Story Kitchen, especialista en adaptaciones del medio interactivo. La producción tiene previsto iniciar su rodaje entre mediados y finales de 2025 para trasladar el espíritu del legendario shooter de recreativa a las salas de cine.
Lanzado en 1996 como un frenético juego de disparos sobre raíles, The House of the Dead revolucionó el género de terror al introducir criaturas mutantes capaces de correr y flanquear, sirviendo de inspiración directa para películas como el remake de Amanecer de los muertos de Zack Snyder. Según ha revelado el propio Anderson, el largometraje adaptará principalmente la narrativa de la tercera entrega de la saga, centrándose en el rescate de un padre por parte de la agente Lisa Rogan y en los dilemas familiares de Daniel Curien, hijo del científico responsable del brote. La cinta apostará por una narración en tiempo real y una estructura de unos 90 minutos de pura tensión que busca sumergir al espectador sin necesidad de largos preámbulos.
A diferencia del tono de supervivencia y puzles característico de Resident Evil, los creativos han matizado que las amenazas no serán los clásicos muertos vivientes lentos de George A. Romero, sino mutaciones armadas e inteligentes con una estética fuertemente influenciada por el manga y el cine industrial nipón tipo Tetsuo: The Iron Man. El proyecto se enmarca dentro de la agresiva expansión transmedia de Sega tras el éxito comercial de la franquicia Sonic, sumando el talento de Anderson y Bolt para ofrecer un espectáculo de acción gore y frenético que pretende capturar la esencia adrenalínica que encandiló a las salas de recreativas en los años noventa.





