¿Maldición vampírica? El ‘Blade’ de Mahershala Ali, en la estacada
Lo que comenzó en 2019 como el anuncio más vibrante de la Comic-Con se ha convertido en el «expediente X» de Marvel Studios. Siete años después, el reboot de Blade protagonizado por el doble oscarizado Mahershala Ali sigue atrapado en un bucle infinito de preproducción que ha visto desfilar a dos directores y hasta seis guionistas diferentes. Tras múltiples retrasos y la salida amistosa de Yann Demange el pasado año, Disney optó finalmente por eliminar la película de su calendario de estrenos en octubre de 2024, dejando al cazavampiros en un limbo creativo que ha agotado la paciencia de los fans y, según los mentideros de Hollywood, la del propio Ali.
El camino hacia el rodaje ha estado plagado de baches: desde borradores que relegaban al protagonista a un papel secundario hasta las huelgas del sector y cambios drásticos de tono. Mientras Kevin Feige insiste en que no quiere apretar el gatillo hasta tener un guion «insanamente genial», el regreso de Wesley Snipes en Deadpool & Wolverine ha complicado el tablero. Su mítica frase reivindicándose como el único Blade posible ha calado hondo en una audiencia que empieza a dudar de si Mahershala llegará algún día a enfundarse la gabardina de cuero, especialmente tras ver cómo Marvel Studios ha priorizado otros proyectos en su reciente estrategia de reducción de contenido.
A día de hoy, el futuro del Daywalker es una incógnita que apunta a una mutación estratégica. Con el rodaje supuestamente previsto para este 2026 pero sin un director al mando, cobran fuerza los rumores que sugieren que el proyecto individual podría transformarse en una película de los Midnight Sons, integrando al Blade de Ali en un equipo sobrenatural junto a figuras como Moon Knight o Ghost Rider. Sea como sea, la Casa de las Ideas se juega mucho con este personaje; tras años de «development hell», el riesgo ya no es solo que la película sea mala, sino que se convierta en el símbolo de una era de Marvel que no supo cumplir sus propias promesas.





