‘Dino Crisis’ encabeza las quinielas tras el deseo de Capcom de rescatar sus sagas olvidadas
El inmejorable estado de forma comercial y crítico de Capcom se ha visto respaldado una vez más tras el arrollador estreno de Onimusha: Way of the Sword, título de acción y hack and slash que ha superado el millón de copias vendidas en su primer día. Este hito se suma al rendimiento estelar que la compañía nipona viene encadenando gracias a lanzamientos como Resident Evil Requiem o la aventura de ciencia ficción Pragmata. Lejos de acomodarse en la rentabilidad habitual de sus grandes marcas contemporáneas, la firma con sede en Osaka ha confirmado a través de sus informes financieros su intención explícita de diversificar esfuerzos y comenzar a reactivar aquellas licencias históricas que no han recibido una nueva entrega de forma reciente.
Aunque la desarrolladora no ha especificado qué nombres propios están ya sobre la mesa, la comunidad ha situado a Dino Crisis al frente de todas las quinielas de regreso. La aclamada franquicia de survival horror nacida en 1999 de la mano de Shinji Mikami —que combinaba la tensión claustrofóbica y la gestión de recursos de los Resident Evil clásicos con la amenaza imponente de velocirraptores y tiranosaurios— permanece en un letargo de más de dos décadas pese al clamor continuo de los jugadores. Otra de las marcas más añoradas que encajan en esta nueva estrategia es Breath of Fire, la emblemática saga de rol japonés (JRPG) que cautivó en los noventa mediante sus complejos sistemas de combate por turnos y la capacidad de su protagonista, Ryu, para transformarse en dragón.
El abanico de marcas rescatables por parte del estudio japonés abarca también registros de acción multitudinaria como Dead Rising, famosa por sus mecánicas de supervivencia contra hordas de zombis a contrarreloj y el uso de armas improvisadas, o Lost Planet, franquicia de disparos en tercera persona ambientada en un inhóspito planeta helado arrasado por los alienígenas Akrid. La exitosa resurrección de la temática samurái con Onimusha sienta un precedente idóneo dentro del catálogo de Capcom, demostrando que su amplia biblioteca de clásicos conserva un enorme potencial comercial si se adapta con los estándares tecnológicos actuales.





