Adele prepara su debut como actriz en la ambiciosa adaptación de ‘Cry To Heaven’, de Tom Ford
El salto de las grandes divas de la música a la gran pantalla es una de las tradiciones más fascinantes del espectáculo, un club exclusivo donde figuras como Lady Gaga han demostrado que el magnetismo sobre el escenario puede traducirse en puro oro cinematográfico. La última en sumarse a este desafío es la británica Adele, icono cultural global y la artista femenina más vendedora del siglo XXI. Tras conquistar la industria con 16 premios Grammy, reventar las listas con discos históricos como 21 y 25, y atesorar un premio Óscar gracias a su imponente aportación a la saga Bond con «Skyfall», la solista de Tottenham ha decidido dar el giro más ambicioso de su carrera al confirmar su debut oficial como actriz en Cry To Heaven (conocida en nuestro país como Un grito en el cielo), la fastuosa y melodramática adaptación de la novela homónima de Anne Rice que dirige el prestigioso diseñador de moda Tom Ford.
El material de partida de la autora de Entrevista con el vampiro parece diseñado a la medida del torrente emocional que Adele despliega en sus canciones, sumergiéndonos en el opulento, trágico y apasionado mundo de los castrati en la Europa del siglo XVIII. La trama retrata la vida de aquellos jóvenes que eran sometidos a la emasculación durante la infancia para preservar sus espectaculares voces de soprano, siendo venerados como deidades musicales en los teatros de ópera pero marginados por la sociedad civil como un «tercer sexo». En esta inmersión interpretativa que profundiza en la identidad, el trauma y la ambición artística, la cantante compartirá pantalla con un reparto coral de auténtico infarto que incluye a estrellas de la talla de Nicholas Hoult, Aaron Taylor-Johnson, Colin Firth, Mark Strong, Hunter Schafer y Paul Bettany.
Este largometraje supone la tercera incursión tras las cámaras de Tom Ford después de deslumbrar al mundo con las milimetradas puestas en escena de Un hombre soltero y Animales nocturnos. Tras pasar años puliendo el guion y buscando el elenco perfecto, el exdirector creativo de Gucci ha decidido financiar la película íntegramente de su propio bolsillo a través de su productora Fade To Black para evitar cualquier tipo de interferencia de los estudios, una jugada de riesgo financiero que solo alguien que vendió su marca por 2.800 millones de dólares se puede permitir con total tranquilidad (esquivando los traumas financieros que han lastrado a otros tótems de la industria). Con el rodaje ya en marcha en este año 2026 y la mira puesta en un estreno a finales del calendario actual, el debut de Adele se perfila como un tratamiento de choque directo para el cine de época contemporáneo, demostrando que el misticismo analógico y el dolor de las viejas pasiones siguen siendo armas letales en taquilla.





