El blockbuster fundacional de los Nuevos 52 — Recordando Liga de la Justicia: Origen

Si el relanzamiento de DC Comics en 2011 pretendía ser un puñetazo sobre la mesa para recuperar el trono de las ventas, este primer arco de la Justice League fue el nudillo más afilado de la editorial. Con el guionista estrella Geoff Johns y el legendario Jim Lee a los lápices, este volumen —que recopila los números 1 al 6 de la edición USA— se deshace de décadas de continuidad para narrar el primer encuentro de los héroes más grandes del mundo en una Tierra que aún no sabe si amarlos o temerlos. No estamos ante un cómic de matices profundos, sino ante una película de acción veraniega de gran presupuesto que logró lo impensable: colocar a DC en el número 1 del mercado norteamericano, relegando a Marvel a un segundo plano por primera vez en años.

Portales, parademonios y una reunión a puñetazos

Lo más estimulante de este tomo es la química eléctrica que Johns imprime a los encuentros iniciales. La historia arranca en una Gotham lluviosa donde un Batman acosado por la policía debe unir fuerzas con un fanfarrón Hal Jordan para descubrir por qué unos seres mecánicos están sembrando cajas explosivas por el planeta. La acción se traslada a Metrópolis, donde el choque con un Superman impetuoso y juvenil sirve para recordarnos que, en este nuevo universo, los héroes son primero individuos con egos colosales antes que un equipo cohesionado.

La trama de invasión global, con Darkseid emergiendo como el villano definitivo, funciona como el catalizador perfecto para que el grupo se consolide. Mientras los cielos se llenan de parademonios, asistimos al nacimiento visceral de Cyborg en los laboratorios S.T.A.R., una de las subtramas más logradas del tomo que ancla la fantasía en una tragedia humana necesaria. A ellos se unen una Wonder Woman con ganas de probar su espada y un Aquaman que llega para reclamar su sitio en la superficie, configurando una alineación que, por fin, se siente como una unidad de combate moderna frente a la amenaza de Apokolips.

El espectáculo visual de una estrella «hot»

En el apartado artístico, Jim Lee demuestra por qué sigue siendo un referente absoluto del género. Sus lápices, entintados por Scott Williams y coloreados por un vibrante Alex Sinclair, ofrecen composiciones panorámicas que son puro espectáculo pirotécnico. Aunque se le pueda achacar cierto estatismo en las figuras o rostros demasiado similares, la fuerza con la que retrata la batalla final contra Darkseid justifica cada euro de la edición de lujo. Es un dibujo vigoréxico, dinámico y diseñado para impactar en la retina del lector.

Sin embargo, persiste una pequeña pega para el lector más curtido: la sensación de que estamos ante un «refrito» de ideas ya vistas. La premisa de la invasión alienígena recuerda inevitablemente a la estructura de Los Vengadores de Marvel Studios, y aunque el oficio de Johns es innegable, a ratos parece que el guion es más una herramienta de márquetin para Warner Bros. que una exploración profunda de los personajes. A pesar de ello, la obra tiene éxito en su misión de ser el punto de entrada perfecto para cualquier neófito.

Veredicto: 🟢 RECOMENDABLE

Geoff Johns y Jim Lee han creado el regalo ideal para aquel que quiera iniciarse en los cómics o simplemente disfrutar de una lectura ligera y visualmente apabullante. Aunque no reinventa la rueda y reduce a Darkseid a un saco de boxeo de lujo, este arco de «Origen» es el chute de adrenalina y épica que los Nuevos 52 necesitaban para arrancar con fuerza.