Postales europeas, nostalgia y millones públicos: Woody Allen elige Madrid para su próxima película
El idilio de Woody Allen con las grandes capitales europeas se prepara para inaugurar una nueva estación en su mapa de postales urbanas. Tras retratar la melancolía de París, el caos monumental de Roma y el encanto lluvioso de Oviedo y Barcelona, el veterano cineasta neoyorquino desembarcará en Madrid para filmar su próximo largometraje. El proyecto, titulado provisionalmente como Wasp 2026, ha pospuesto el inicio de su rodaje —inicialmente previsto para la primavera— hasta el mes de octubre tras una reconfiguración de calendario comunicada por la Consejería de Cultura. Esta producción supondrá el regreso del director tras el estreno en 2023 de su cinta francesa ‘Golpe de suerte’, y se ejecutará bajo el manto protector del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, instituciones que inyectarán 1,5 millones de euros públicos mediante un contrato de patrocinio que obliga a incluir la palabra «Madrid» en el título definitivo de la película.
La agresiva apuesta institucional del Ejecutivo autonómico busca utilizar el magnetismo autoral del director de ‘Annie Hall’ como un escaparate turístico global que revitalice la economía local, una estrategia avalada por un sector cinematográfico madrileño que el año pasado dejó más de 7.200 millones de euros en la región. No obstante, la subvención no llega exenta de fricciones éticas, ya que las administraciones han decidido ligar su marca a un cineasta que arrastra un prolongado ostracismo en Hollywood debido a los escándalos personales vinculados a su hija Dylan. Ajeno a los debates, Allen ha celebrado a través de la distribuidora Wanda Visión su retorno a suelo español, asegurando que Madrid siempre ha sido una ciudad de su agrado y un paisaje idóneo para su característico cine atemporal, donde los entornos geográficos operan como un personaje psicológico más de la trama.
Esta inminente inmersión en la capital coincide con un notable repunte de la nostalgia por la edad de oro del director en las plataformas de streaming. Movistar Plus acaba de retirar de su oferta de contenidos ‘Misterioso asesinato en Manhattan’ (1993), un título cuya ausencia ha adquirido una carga emocional extra tras el fallecimiento, hace apenas medio año, de la icónica Diane Keaton, musa indispensable con la que firmó obras maestras eternas. Esta comedia detectivesca —disponible aún en el catálogo de Filmin— se erige como el ejemplo perfecto de ese cine de enredos y crisis matrimoniales que el realizador neoyorquino ha perfeccionado durante cinco décadas y que ahora, con más presupuesto público que respaldo en la industria norteamericana, intentará replicar entre los monumentos y el paisaje cosmopolita de Madrid.





