La memoria histórica y el poder de la danza conquistan Mérida en los Premios Max 2026

El imponente Teatro Romano de Mérida se convirtió en el epicentro de las artes escénicas nacionales durante la celebración de los XXIX Premios Max, organizados por la Fundación SGAE. La velada estuvo fuertemente marcada por la emoción, el compromiso social y las firmes reivindicaciones políticas, con alegatos en defensa de la memoria histórica, la educación cultural y posicionamientos explícitos en contra del genocidio en Palestina. En el plano puramente competitivo, el galardón más codiciado de la noche, el de Mejor Espectáculo de Teatro, recayó en 1936, un monumental y ambicioso montaje de más de cuatro horas de duración sobre la Guerra Civil producido por el Centro Dramático Nacional, Checkin Producciones y El Terrat.

La danza y la memoria histórica fueron las indiscutibles reinas de un palmarés muy repartido que constata la excelente salud de las tablas españolas. La producción de danza No, de la compañía La Venidera, se alzó como una de las grandes triunfadoras al cosechar tres manzanas Max: Mejor espectáculo de danza, Mejor coreografía (para Irene Tena y Albert Hernández) y Mejor intérprete femenina de danza para la propia Irene Tena. Con idéntico triplete de galardones se coronó La tercera fuga, un crudo relato sobre el exilio escrito por Victoria Szpunberg (quien compartió el premio de Mejor autoría con Albert Pijuan) que también vio recompensado su trabajo al adjudicarse las estatuillas de Mejor elenco de teatro y Mejor actor para Ton Vieira. El cuadro de honor interpretativo se completó con el triunfo de Mona Martínez como Mejor actriz por Los nuestros (obra que también otorgó a Lucía Carballal el premio a Mejor dirección) y de Juan Berlanga como Mejor intérprete masculino de danza por Juancaballo.

La gala de 2026 también reservó espacio para ensalzar las trayectorias e iniciativas que vertebran el sector desde los despachos y el tejido asociativo. El influyente productor Jesús Cimarro recogió un histórico Premio Max de Honor en reconocimiento a toda una vida dedicada a la gestión y promoción de las artes escénicas. Por su parte, la Asociación Teatral Ezezagunok de Irún obtuvo el premio en la modalidad de Aficionado o de Carácter Social por su valiosa labor de integración, mientras que la bailaora Sara Baras sumó un nuevo hito a su carrera al recibir el Premio Max Aplauso del Público gracias a su aclamado espectáculo Vuela. Con los ecos de la gran cita extremeña aún resonando, la organización ya ha puesto rumbo al norte al confirmar oficialmente que la trigésima edición de los Premios Max se mudará a Vigo en 2027.