Los Javis conquistan el Festival de Cannes con el premio a la Mejor Dirección por ‘La bola negra’
El cine español ha vuelto a hacer historia en el escenario internacional más exigente del séptimo arte. Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos popularmente como «Los Javis», se han coronado en la prestigiosa Sección Oficial de la 79ª edición del Festival de Cine de Cannes al alzarse con el premio a la Mejor Dirección por su segunda película, La bola negra. Los realizadores madrileños, que llegaron al certamen francés de tapadillo y sin hacer ruido en las últimas jornadas, terminaron convirtiéndose en la auténtica revolución y el fenómeno indiscutible de la Croisette con una ambiciosa y arriesgada propuesta que entrelaza tres relatos de amores disidentes bajo el hilo conductor de la figura y obra de Federico García Lorca. La pareja de directores comparte este prestigioso galardón de forma ex aequo con el consolidado cineasta polaco Pawel Pawlikowski, quien presentó en concurso su nuevo drama titulado Fatherland.
Durante una emocionante gala de clausura en la que el jurado recompensó la valentía de un trabajo visceral y al límite, Javier Calvo recogió el trofeo recordando el magisterio de Pedro Almodóvar —quien logró este mismo reconocimiento en 1999 por Todo sobre mi madre— y reivindicando el arte como el vehículo definitivo para la empatía frente al avance de los discursos extremistas. La bola negra, concebida como una producción original de Movistar Plus+, no solo ha arrasado entre los acreditados europeos, sino que ya se sitúa en el radar de la crítica de Estados Unidos como una contendiente muy sólida de cara a la próxima temporada de los Premios Oscar. Gran parte de esta expectación recae sobre los hombros de una Penélope Cruz calificada de «arrebatadora» en su papel de cupletista encargada de animar a las tropas franquistas en mitad de la Guerra Civil, logrando canalizar la Memoria Histórica hacia las nuevas generaciones con una potencia inigualable.
La codiciada Palma de Oro del festival fue a parar a manos del cineasta rumano Cristian Mungiu por Fjord, un incisivo drama moral protagonizado por Sebastian Stan y Renate Reinsve que introduce al director en el exclusivo club de los dobles ganadores del máximo galardón. El palmarés de las grandes categorías se completó con el Gran Premio del Jurado para el realizador ruso exiliado Andrey Zvyagintsev por Minotauro —quien aprovechó su discurso de agradecimiento para lanzar una durísima y frontal exigencia a Vladímir Putin para detener la guerra—, mientras que el cineasta nipón Ryûsuke Hamaguchi tuvo que conformarse con el premio a la mejor interpretación femenina para su dupla protagonista, Virginie Efira y Tao Okamoto, en la monumental Soudain. Esta histórica noche para la delegación española se redondeó con el triunfo de Aina Clotet en la Semana de la Crítica con su película Viva y el galardón Ojo de Oro al mejor documental para la coproducción Rehearsals for a revolution.





