Alba Flores lleva la utopía anarquista al Teatro de La Abadía con la obra ‘LIBRES!!!’

El Teatro de La Abadía de Madrid acoge desde este 11 de septiembre y hasta el próximo 11 de octubre el estreno de LIBRES!!!, un montaje escénico que recupera la memoria de Mujeres Libres, la organización anarcosindicalista fundada en 1936 que reunió a más de 20.000 afiliadas en favor de la emancipación femenina y la revolución social durante la Guerra Civil. Escrita por Esther F. Carrodeaguas y dirigida por Andrés Lima, la propuesta combina el tono del cabaret, los cuplés y la sátira política para invitar al espectador a experimentar una hora y media de «utopía anarquista» sobre el escenario. El proyecto, gestado mediante un proceso creativo horizontal y colaborativo junto al colectivo del Teatro del Barrio, traslada las dinámicas del activismo histórico al terreno de la creación escénica contemporánea.

El reparto principal está encabezado por la actriz Alba Flores, quien regresa a las tablas tras la presentación del documental dedicado a la figura de su padre (Flores para Antonio), acompañada en escena por Laura Galán, Nüll García y la pianista Eva Valdelomar. Flores ha definido el espectáculo como uno de los retos más complejos y divertidos de su carrera al fusionar el discurso libertario con la estética psicalíptica del cuplé. Para la intérprete, la obra funciona de forma orgánica como una extensión del trabajo político y teatral que ya exploró previamente en producciones como La excepción y la regla o la investigación histórica sobre el periodo bélico de 1936, reivindicando la intuición de libertad de aquellas pioneras.

Más allá de las representaciones habituales, la producción de LIBRES!!! mantendrá un compromiso pedagógico y social a través de una programación paralela que incluirá coloquios con el público y funciones matinales orientadas a estudiantes adolescentes. Con este planteamiento, el equipo artístico busca trascender el marco convencional del entretenimiento teatral para reabrir el debate ideológico en el patio de butacas, convirtiendo la estancia en el Teatro de La Abadía en un espacio de reflexión crítica sobre los feminismos, la memoria histórica y la vigencia de los ideales comunitarios.