La denunciante de Jay-Z se retracta de sus acusaciones y admite que jamás llegó a conocerle

Cierre definitivo a uno de los episodios más convulsos en la trayectoria reciente del magnate del hip-hop Shawn Carter, conocido artísticamente como Jay-Z. La mujer que en diciembre de 2024 presentó una demanda civil acusando al rapero y productor de haberla agredido sexualmente en el año 2000 —cuando aseguraba contar con trece años de edad— ha presentado un documento oficial de doce páginas ante el tribunal federal de Manhattan retractándose de forma íntegra de sus afirmaciones. En el escrito, al que ha tenido acceso Rolling Stone, la denunciante anónima admite bajo pena de perjurio que la acusación era completamente falsa y que jamás ha conocido, visto ni hablado en persona con el artista.

El testimonio de la mujer detalla que los supuestos recuerdos del incidente surgieron de manera confusa tras ver un anuncio legal relacionado con las investigaciones sobre Sean ‘Diddy’ Combs, reconociendo que atravesaba un estado de salud mental inestable cuando contactó con el bufete de abogados que promovió la acción judicial. Tras expresar sus dudas iniciales a principios de 2025, la demanda original fue retirada formalmente, desembocando en una posterior contraofensiva legal por parte de Jay-Z, quien defendió desde el primer instante su inocencia frente a lo que calificó como un intento de extorsión y un ataque devastador a su reputación y a la de su entorno familiar.

Tras la completa exculpación del artista y la salida de la mujer del procedimiento cruzado, la batalla judicial continúa en lo referente a los antiguos representantes legales de la denunciante. La defensa de Jay-Z mantiene una demanda contra el equipo de abogados por falta de diligencia a la hora de verificar la verosimilitud del testimonio antes de hacerlo público, si bien la jueza al cargo ha señalado que las pesquisas presentadas por la firma demostraban una creencia subjetiva en la versión inicial de su representada. Con esta confesión, el rapero ve finalmente limpia su imagen tras más de un año de litigio mediático.