Casablanc ya dirigía el cine con la mirada. Ahora lo dirige de verdad: El sastre del rey

Hay actores que trabajan mucho y hay actores que están en todas partes, y Pedro Casablanc lleva años perteneciendo decididamente a la segunda categoría. Su cara —intensa, imprevisible, capaz de sostener un plano entero sin moverse— ha aparecido en prácticamente todo el cine y las series españolas de la última década: en thrillers, en dramas, en cortometrajes, en papeles de protagonista y de reparto, en producciones de televisión y de plataforma, sin que ninguno de esos registros parezca agotarle ni repetirle. El de Casablanc es el tipo de talento que la industria consume a velocidad alta porque siempre resuelve, siempre entrega, siempre es lo que la escena necesita. Y ahora, encima, dirige.

El 20 de abril arrancó en Granada el rodaje de El sastre del rey, su debut en la dirección, con un guion firmado por Fernando Navarro —el mismo que escribió Segundo premio y Golpes— e inspirado en la infancia del propio Casablanc en el Casablanca de los años setenta, donde su familia regentaba una sastrería y donde, a través de un pasadizo que conectaba el negocio con una cabina de proyección, el niño que sería actor descubrió que en el cine cabía todo el mundo que fuera a buscarlo. La película sigue a Pablo, un crío que crece entre telas, personajes cosmopolitas y partidas clandestinas, y que va descubriendo los secretos del universo adulto que le rodea —las tensiones políticas del franquismo, las familias españolas que rehacieron su vida fuera— con esa mezcla de fascinación e incomodidad que caracteriza el final de la infancia. Que la historia sea semi-autobiográfica se nota en el detalle con el que está construido el mundo del film: esto no es Marco Polo en Marruecos sino memoria específica y querida.

El reparto lo encabeza Jesús Carroza junto a Natalia De Molina, Alberto Ammann y el joven Mateo Casado en el papel de Pablo, y entre los secundarios aparece Alec Baldwin, lo que dice algo sobre el alcance de un proyecto que cuenta además con la dirección de fotografía de José Luis Alcaine —cinco premios Goya, colaborador habitual de Almodóvar— y la participación de RTVE, Canal Sur, Movistar Plus+ y Netflix. El sastre del rey llegará a los cines en 2027 de la mano de A Contracorriente Films. No es el debut de un actor que quería probar suerte entre bambalinas: es el debut de alguien que llevaba décadas viendo el cine desde dentro y que, al parecer, tenía cosas que contar que no cabían en ninguno de los papeles que le daban. Y esos papeles eran muchos.