Jake Schreier promete unos ‘X-Men’ radicalmente frescos frente al cadáver de la era Fox

El desembarco de los mutantes en el Universo Cinematográfico de Marvel no será un ejercicio de nostalgia barata. Mientras ‘Avengers: Doomsday’ se prepara para un festín de cameos veteranos, Jake Schreier —director de la esperada ‘Thunderbolts*’— ha dejado claro que su película en solitario de los ‘X-Men’ será un reinicio absoluto. Respaldado por el equipo creativo de la aclamada serie ‘Beef’ (Bronca), Schreier busca explorar esos rincones del canon de Chris Claremont y Grant Morrison que las anteriores entregas, por brillantes que fueran, pasaron por alto. El mandato de Kevin Feige es cristalino: no basta con volver, hay que hacer algo que nunca hayamos visto en pantalla, alejándose del aroma a refrito para abrazar una identidad visual y narrativa propia del 2026.

Este «nuevo amanecer» mutante llega tras el entierro definitivo de la era Fox, un cementerio de proyectos que ahora emergen como leyendas de lo que pudo ser. Entre los escombros de la adquisición de Disney quedaron joyas nunca natas como ‘X-Men: Fear the Beast’, un relato de terror ochentero al estilo John Carpenter, o la esperadísima cinta en solitario de ‘Gambito’ con Channing Tatum, que agonizó durante años en el infierno del desarrollo. Tampoco olvidamos aquel ambicioso crossover que pretendía enfrentar a los X-Men contra los Cuatro Fantásticos y Daredevil en una ‘Civil War’ prematura bajo la dirección de Paul Greengrass, o el spin-off de ‘Magneto’ que iba a ser un crudo drama histórico al estilo de ‘El Pianista’.

La apuesta de Marvel Studios por Schreier es una declaración de intenciones: el futuro de la Patrulla X no reside en resucitar guiones perdidos o en el fan service infinito, sino en una reestructuración total. Desde la cancelada trilogía de terror de ‘Los Nuevos Mutantes’ hasta la película de ‘X-23’ que James Mangold soñó tras el éxito de ‘Logan’, el rastro de producciones fallidas sirve ahora como mapa de lo que el UCM debe evitar. Con el talento de Lee Sung Jin y Joanna Calo perfilando el guion, los mutantes están listos para reclamar su trono, no como reliquias del pasado, sino como la vanguardia de una fase de Marvel que necesita, más que nunca, sangre nueva y riesgos reales.