Por fin puedes pegar a Yasuo con Ahri. Y además es gratis. Y además es buenísimo: 2XKO
Riot anunció Project L en 2019. Luego lo renombró 2XKO en 2024. Luego llegó a PC en acceso anticipado en octubre de 2025. Luego aterrizó en consola el 20 de enero de 2026. Y tres semanas después de ese lanzamiento en consola —veintiún días, para ser exactos— Riot despidió a cerca del cincuenta por ciento del equipo de desarrollo porque el engagement no fue lo que esperaban. Si llevas tiempo siguiendo cómo trata Riot a sus propios proyectos, todo eso te suena familiar. Pero hay una cosa que sería injusto perderse entre tanto titular: 2XKO es, a pesar de todo, uno de los mejores juegos de lucha que se han lanzado en años. Gratis, con once campeones de inicio —Ahri, Ekko, Yasuo, Darius, Jinx, Vi, Illaoi, Braum, Blitzcrank, Teemo, Warwick— peleando en el universo de Runeterra, y con un sistema de combate que consigue algo que el género lleva décadas prometiendo sin terminar de cumplir: que el que llega por primera vez y el que lleva años en el FGC puedan jugar el mismo juego sin que ninguno de los dos se aburra antes de los cinco minutos.

El League te puso aquí. El juego se ocupa de que te quedes
Si vienes del League of Legends —que es, seamos honestos, el embudo principal de este juego— lo primero que vas a notar es que los campeones se comportan exactamente como esperas. Ahri es movilidad y control de zona, una máquina de esquivar y castigar que en manos de quien la conozca hace lo que siempre prometió en el MOBA. Darius es presión pura y rango medio, el tipo que te cierra el espacio y te hace pagar cada error con un hacha que no anuncia dónde va a caer. Ekko manipula el tiempo de maneras que en el formato de lucha resultan todavía más desorientadoras que en el League. Teemo es Teemo, lo que significa que una parte de la comunidad va a odiar enfrentarse a él con la misma energía de siempre. Riot ha hecho un trabajo serio traduciendo la identidad de cada campeón al lenguaje del juego de lucha, y eso no es fácil: hay muchos juegos con licencias potentes que convierten a sus personajes en cascarones con nombres conocidos. 2XKO no hace eso. La fidelidad entre la personalidad de cada campeón y cómo se maneja en pantalla es uno de los argumentos más sólidos que tiene el juego para quien venga del universo de Riot. El estilo visual —cel-shading con influencias del anime, colores saturados y efectos que llenan la pantalla sin terminar de leerla— encaja con la energía del conjunto. Si hay algo que señalar aquí es que once campeones, con la biblioteca de más de ciento setenta que tiene el League, es una cantidad que se queda corta rápido en el sentido de variedad del meta. La hoja de ruta de cinco campeones nuevos por temporada es el plan, pero el plan depende de que Riot mantenga el equipo. Sobre eso volveremos al final.

El tag es la mejor idea del año en el género y el parry es el mejor regalo que te pueden hacer si nunca has jugado un fighting game
El corazón de 2XKO son dos mecánicas que, juntas, lo convierten en algo con personalidad propia dentro del género. La primera: es un juego de tag 2v2. Eliges dos campeones, puedes alternarlos durante la pelea —llamar al compañero como asistencia en mitad de un combo, hacer el cambio limpio para continuar la ofensiva, gestionar cuál de los dos recibe daño— y la sinergia entre tu dúo es real, no cosmética. La segunda: el parry. En 2XKO, el parry no es un movimiento de experto que requiere precisión de frame; es una herramienta que un jugador nuevo puede aprender a usar en los primeros veinte minutos y que, cuando funciona, no solo para el golpe sino que abre una ventana de contraataque. Es el tipo de mecánica defensiva que hace que el juego se sienta justo incluso cuando el rival te está aplastando, porque siempre tienes una respuesta disponible si la lees bien. Para los que llegan sin background de fighting games, 2XKO incluye los Pulse Combos: combos automáticos que se ejecutan pulsando el mismo botón varias veces y que producen secuencias visualmente espectaculares sin exigir dominar el timing. El suelo de entrada es bajo de verdad. Pero el techo está donde tiene que estar: debajo de los Pulse Combos hay capas de mixups, de gestión de recursos de medidor, de timing en los tags, de rutas de combo que se ramifican según la posición en pantalla, de opciones de Fuse que permiten personalizar la sinergia entre los dos campeones de maneras que hacen que cada dúo tenga su propia gramática. El rollback netcode —implementado por Tony Cannon, que es básicamente el tipo que inventó el estándar del género— hace que jugar online, cuando el cross-play no da problemas, sea una de las mejores experiencias de red que el fighting game moderno ofrece.

Gratis con trampa pequeña, bueno con asterisco grande, y con una sombra encima que no puso el juego
Que 2XKO sea free-to-play es real. Todos los campeones están disponibles en modo offline para practicar sin restricción, lo que elimina la barrera de entrada que otros juegos del género mantienen en sus modos de entrenamiento. Donde Riot recupera margen es en las skins, que tienen precios que van a hacer que abras los ojos la primera vez que mires la tienda. No es ninguna sorpresa viniendo del mismo estudio que lleva años perfeccionando ese modelo en el League y en el Valorant, pero conviene tenerlo claro antes de entrar. En consola hay un detalle técnico que mencionamos porque es real y porque afecta a la experiencia: el screen-tearing que aparece en PS5 y Xbox Series X es perceptible en determinadas situaciones y es el tipo de cosa que no debería estar en un lanzamiento de esta visibilidad. El cross-play entre PC y consola también tuvo problemas de latencia en los primeros compases post-lanzamiento que no estaban presentes en la fase de acceso anticipado. Ambas cosas son solucionables. La pregunta es si Riot va a invertir en solucionarlas con el equipo recortado que queda. Que una empresa despida a la mitad de los desarrolladores de un juego veintiún días después de su lanzamiento en consola es una información que el jugador merece tener, porque afecta directamente a la confianza en el roadmap de contenido. Lo que 2XKO es ahora mismo, sin embargo, está construido sobre una base sólida: el sistema de tag mejor implementado en el género desde hace años, una accesibilidad que no traiciona la profundidad, y once campeones que de verdad merecen el tiempo que les dedicas. Si Riot decide mantenerlo vivo con la seriedad que merece, esto tiene futuro. Si no, habrá sido igualmente un juego muy bueno que duró lo que duró. El género ha visto cosas peores.





