Cecily Strong es una niñera que no quiere irse de tu casa: The Nanny Squatter en Apple TV+
El nombre de Mary Bronstein aparece dos veces en el mismo mes y en proyectos tan distintos que empiezan a dibujar el perfil de alguien que trabaja bajo la misma lógica en registros completamente diferentes. A la vez que desarrolla Nasty —el drama de gimnasia olímpica con Jenna Ortega y Rose Byrne—, Bronstein figura como guionista, directora y showrunner de la adaptación en miniserie que Apple TV+ está preparando de The Nanny Squatter, el artículo publicado en otoño pasado por The Cut de New York Magazine bajo el título completo A couple thought they’d found Mary Poppins. Until she refused to leave. El reparto lo encabezarán Julia Louis-Dreyfus y Cecily Strong, que también actuarán como productoras ejecutivas junto a la propia Bronstein y a Scoop Wasserstein en nombre de New York Magazine y Vox Media Studios.
La historia real que subyace tiene todos los elementos de una comedia negra de manual: Jamie Carano Nordenström y su marido Philip contrataron a Barbara Molnar como cuidadora con la convicción de haber encontrado a la persona perfecta para su hogar y sus hijos. Lo que siguió fue un conflicto hostil de meses cuando, tras el despido, Molnar se negó a desalojar la propiedad en Hillsdale, Nueva York, habiendo adquirido mientras tanto derechos de inquilina. La situación reveló además un patrón previo de disputas similares con otros propietarios, terminó con una orden de desahucio y derivó en acciones judiciales adicionales por difamación. El artículo original, en la tradición de largo aliento del periodismo narrativo americano, convirtió el episodio en un análisis de las leyes de arrendamiento, las relaciones de poder doméstico y la particular pesadilla de encontrarte atrapado legalmente con alguien a quien ya no quieres en tu casa.
Julia Louis-Dreyfus y Cecily Strong juntas en algo así es exactamente tan bueno como suena. La primera lleva desde Veep buscando el proyecto que demuestre que ese nivel de escritura y actuación no fue un accidente; la segunda lleva desde SNL esperando el vehículo dramático que justifique lo que todos saben que puede hacer. Bronstein, que viene de construir dinámicas de poder incómodas entre dos personas en espacios cerrados, es la elección correcta para un material que en manos distintas podría quedar en anécdota de true crime y en las suyas tiene todas las papeletas para convertirse en algo más perturbador y más inteligente que eso.





