La Fuerza despierta: el ansiado remake de Star Wars KOTOR se revelará este año

El culebrón galáctico más grande de los últimos años parece ver la luz al final del hiperespacio. Tras infinidad de rumores que daban por muerto el remake de Star Wars: Knights of the Old Republic (KOTOR), nuevas filtraciones de la industria aseguran que el proyecto está vivito, coleando y que su desarrollo marcha a un ritmo excelente. Tanto es así que las fuentes apuntan a un anuncio oficial con material jugable antes de que termine este mismo año. La noticia ha desatado la locura entre la comunidad gamer, que ya se frotaba las manos con la promesa de revivir una de las mejores historias jamás contadas en el universo de George Lucas sin los fantasmas de la cancelación sobrevolando los estudios de desarrollo.

Para entender la magnitud de este regreso, hay que recordar que el KOTOR original de BioWare, lanzado en 2003, revolucionó los juegos de rol gracias a su narrativa moral, el carisma de Darth Revan y un sistema de decisiones que definía tu alineamiento con el Lado Oscuro o la Luz. Sin embargo, los más de veinte años que lleva a sus espaldas pesan demasiado en lo visual y en sus mecánicas de combate por turnos, hoy bastante desfasadas. Un remake actual no solo elevará el apartado gráfico a los estándares de la nueva generación, sino que refinará el sistema de combate para adaptarlo a las dinámicas contemporáneas de acción y rol, pulirá la interfaz y permitirá que una nueva generación de jugadores experimente este pilar de la ciencia ficción sin sufrir los rigores técnicos del pasado.

Este renacer de KOTOR es la cara amable de una moneda que, por desgracia, tiene una cruz muy oscura dentro de la franquicia. El buen ritmo de este desarrollo contrasta drásticamente con la pesadilla de Star Wars Eclipse, el ambicioso RPG de acción narrativa de Quantic Dream que sigue atrapado en un «infierno de desarrollo» insalvable. Mientras el remake de la Vieja República se prepara para brillar, el proyecto cinematográfico del estudio francés continúa completamente estancado, ahogado por la retirada de financiación de NetEase y con la seria amenaza de acabar en el cajón de los proyectos malditos de la industria, demostrando que en el sector de los videojuegos los plazos hipertrofiados y las promesas vacías se castigan con total dureza.