Jamie Bell reclama la corona: primer vistazo a la «nueva era» de ‘Peaky Blinders’

Thomas Shelby es historia, pero el linaje de Birmingham no se extingue. Netflix ha soltado el primer bombazo visual de la serie secuela de Peaky Blinders, confirmando que la sangre de los gitanos sigue hirviendo en la posguerra. Ambientada en los años 50, tras el cierre épico de El hombre inmortal, la historia salta una década para ponernos frente a un Duke Shelby «más sabio y más peligroso». El giro de guion definitivo llega con el reparto: Jamie Bell toma el relevo de Barry Keoghan para liderar a la nueva generación, cambiando las zapatillas de Billy Elliot por las cuchillas en la gorra en un Birmingham que renace de sus cenizas y de sus propios pecados.

Steven Knight no viene solo para este asalto de dos temporadas. Junto a Bell, el reparto es pura pólvora: Charlie Heaton (Stranger Things) se une a la banda junto a Lashana Lynch y Jessica Brown Findlay, dibujando un mapa de poder donde la ambición de los Shelby choca con una ciudad en reconstrucción brutal. Ya no estamos en los callejones victorianos; esto es el inicio de la modernidad a golpe de revólver y negocios turbios. Duke ya no es el hijo perdido, es el heredero de un imperio que se niega a morir, y el primer still promocional deja claro que el estilo «cool y sexy» de la familia sigue intacto bajo el humo de las fábricas.

Mientras el universo de Birmingham se expande, Cillian Murphy ya ha enterrado definitivamente a Tommy para sumergirse en la oscuridad total. Lo veremos retomando su icónico papel en 28 años después, la entrega que expande la saga iniciada por Danny Boyle y que supone técnicamente el quinto filme de la franquicia zombi. Pero el plato fuerte llegará con lo nuevo de Damien Chazelle: un drama carcelario de los años 40 donde Murphy se medirá en un duelo psicológico de alto voltaje contra Daniel Craig. Entre infectados y prisiones brutales, el irlandés demuestra que hay mucha vida (y mucha muerte) más allá de la boina.