Localizan en Francia ‘La otra mujer’, una película perdida de Paco Rabal rodada en 1964

El historiador murciano Pedro Francisco Sánchez ha localizado en Francia una copia de ‘La otra mujer’ (1964), una película de la etapa internacional de Paco Rabal cuyo rastro había desaparecido por completo en España. Este hallazgo histórico, que coincide con los actos de conmemoración del centenario del nacimiento del mítico actor aguileño (1926-2001), se ha producido tras años de búsqueda sin éxito en los archivos de la Filmoteca Regional de Murcia, la asociación ‘Milana Bonita’ e incluso entre los familiares del propio intérprete, quienes desconocían el paradero del filme. La cinta, una coproducción hispanofrancesa basada en la novela de Luisa María Linares y dirigida por François Villiers, fue rodada en francés y cuenta en su reparto con figuras de la talla de Annie Girardot, Richard Johnson, Alida Valli, Ana Mariscal y Sancho Gracia.

El investigador logró dar con el paradero de la obra en el catálogo de la distribuidora gala Gaumont, consiguiendo varias copias que cederá a la biblioteca municipal de Águilas y a la Filmoteca Regional de Murcia. La película posee un alto valor patrimonial y documental al contener imágenes de la localidad costera de Calabardina previas a su desarrollo urbanístico, cuando aún se practicaba la pesca tradicional con almadraba. Junto a ‘El beso de Judas’ (1953), ‘La otra mujer’ es uno de los dos únicos títulos que Rabal llegó a rodar en su tierra natal, sirviendo además como testimonio de un momento crucial en la vida del célebre actor español.

El rodaje se enmarcó en el momento cumbre de la proyección internacional del intérprete, desarrollada tras sus aclamados trabajos en ‘Nazarín’, ‘Viridiana’ y ‘El eclipse’. Poco después de este filme, Rabal sufrió un grave accidente de tráfico que le dejó marcadas cicatrices en el rostro, un acontecimiento que, lejos de truncar su carrera cinematográfica, terminó por otorgarle una presencia física de mayor dureza y marcó el inicio de su consagración en roles de plena madurez interpretativa, como el clásico Los santos inocentes, por la que recibió el premio ex aequo junto a su compañero, Alfredo Landa, en el Cannes.