El bando de los perdedores: la nueva serie de ‘La casa de papel’ prepara una secuela policial

El universo de La casa de papel se resiste a colgar definitivamente las caretas de Dalí y ya ha diseñado su nuevo gran golpe en Netflix tras el cierre de Berlín. Aunque la plataforma mantiene bajo llave el título oficial del proyecto, los creadores de la franquicia, Álex Pina y Esther Martínez Lobato, han dejado migas de pan muy jugosas sobre el rumbo de esta expansión que, a diferencia de la precuela de Pedro Alonso, funcionará como una secuela directa de la serie matriz. Los focos de la trama apuntan ahora hacia el bando policial para seguir los pasos del Coronel Tamayo (Fernando Cayo), el desquiciado e irascible azote de la banda del Profesor, quien lideraría a un equipo de sabuesos en una caza desesperada por recuperar el oro evadido del Banco de España. Un giro de tuerca radical que promete cambiar las reglas del juego al situar al espectador en la incómoda posición de empatizar, a golpe de comedia y adrenalina, con la frustración de la ley.

Este cambio de perspectiva responde a una necesidad de pura supervivencia creativa por parte de los guionistas, cansados de la infalibilidad de los atracadores y seducidos por el magnético patetismo que envuelve al estamento policial. Pina define este nuevo horizonte como «la contra-banda de los perdedores», un ecosistema idóneo para explorar la comedia negra y el entretenimiento irreverente a través de unos personajes que ya han mordido el polvo y no tienen nada que perder. Por su parte, Martínez Lobato defiende que este salto hacia lo imprevisible es el estímulo necesario para no aburrirse tras casi una década picando piedra en el mismo universo, repitiendo el exitoso experimento que ya hicieron al meter a un psicópata oscuro como Berlín en una comedia romántica y lúdica apta para todos los públicos.

La hoja de ruta de este nuevo spin-off se diseñó en secreto durante la escritura de la quinta parte de la ficción original, desmontando la teoría de que sea una respuesta apresurada a la marcha de Pedro Alonso, quien ha decidido cerrar su ciclo de nueve años con el personaje metiendo en un cajón cinco robos inéditos y varios libretos sobre su juventud. La nueva producción volará con su propia identidad y se sacudirá definitivamente las viejas rémoras del pasado; de hecho, actores icónicos como Enrique Arce ya han confirmado que el irritante Arturito no formará parte de esta nueva aventura a pesar de las intenciones iniciales de los despachos. Con la maquinaria del big bang de Vancouver Media funcionando a pleno rendimiento, Netflix se prepara para demostrar que el bando de los caídos puede ser igual de adictivo, millonario y brillante que el de los héroes del mono rojo.