El bucle gótico de Robert Smith: The Cure tiene listo su disco más lúgubre y otro de «pop enérgico»

La maquinaria de la melancolía post-punk vuelve a ponerse en marcha con la urgencia y el misticismo que solo una leyenda viva puede permitirse. Tras reventar el pasado fin de semana el escenario del Primavera Sound en Barcelona con un monumental baño de masas plagado de clásicos y rarezas, Robert Smith ha soltado el bombazo definitivo en una entrevista para la BBC 6 Music. El icónico líder de The Cure ha revelado que el sucesor del aclamado Songs of a Lost World (2024) ya está completamente terminado y a punto de ser entregado a Universal Music. Lejos de suavizar su propuesta, Smith ha picado la curiosidad de sus feligreses asegurando que este nuevo material es una extensión directa de su predecesor, pero sumergido en una fosa sustancialmente más sombría: si el álbum de 2024 ya era un tratado sobre la mortalidad, este promete ser el trabajo más lúgubre, denso y oscuro de toda su trayectoria.

Sin embargo, el verdadero giro de guion —y el toque más irreverente de sus declaraciones— llega con el anuncio de un tercer álbum que la banda ya está cocinando en el estudio. Rompiendo con el inmovilismo que los tuvo dieciséis años en el dique seco antes de su último lanzamiento, Smith define este proyecto en desarrollo como un trabajo «potente, muy rockero y enérgico». Consciente del revuelo que causó su reciente y marciana colaboración con la estrella del pop juvenil Olivia Rodrigo, el vocalista se ha apresurado a desvincular creativamente ambos universos con su habitual ironía británica, aclarando que, aunque este tercer disco sea «muy pop» para los estándares góticos de The Cure, seguirá rodando a unos 20 BPM más lento que cualquier éxito de la diva adolescente; es decir, puro pop de tinieblas marca de la casa.

Aunque el carismático líder no ha querido pillarse los dedos fijando fechas exactas de lanzamiento en el calendario, el ritmo de producción y las sinergias de la multinacional apuntan a que el primero de estos dos trabajos podría asaltar las tiendas de discos a finales de este mismo año o a principios de 2027. Con esta hiperactividad compositiva que ha cristalizado en material suficiente para tres álbumes de estudio, The Cure demuestra que su actual gira europea no es un simple ejercicio de nostalgia acomodada en los éxitos de Disintegration. A sus 67 años, Robert Smith se niega a dejar morir el vinilo y se empeña en demostrar que el dolor, la psicodelia y las guitarras afiladas siguen siendo un negocio extremadamente lucrativo e inspirador.