Chris Evans se convertirá en Gene Kelly en una mágica fantasía sobre la era dorada de Hollywood
La maquinaria de los grandes relatos cinematográficos sobre la nostalgia cinéfila vuelve a ponerse en marcha con uno de los proyectos más sorprendentes y ambiciosos de la industria. Chris Evans se pondrá en la piel del legendario actor, bailarín y coreógrafo Gene Kelly en una película de ficción, aún sin título oficial, nacida de una idea original concebida por el propio actor de Marvel. La trama, ambientada en el apogeo del Hollywood clásico, sigue los pasos de un niño de doce años que trabaja en los míticos estudios de la MGM en 1952. En mitad del rodaje de una de las grandes producciones de la época, el joven comienza a entablar una amistad imaginaria con la carismática estrella musical, difuminando las fronteras entre la dura realidad laboral del estudio y los mundos de música, color y claqué que definieron la era dorada del cine estadounidense.
Detrás de las cámaras, el largometraje se asegura un equipo técnico y creativo de primer nivel que ha desatado una auténtica puja en los despachos de las grandes distribuidoras. El reputado dramaturgo y guionista John Logan, nominado tres veces al Óscar por sus libretos en obras magnas como Gladiator, El aviador o La invención de Hugo, se encargará de moldear la idea de Evans escribiendo el guion definitivo. En las labores de producción destaca el regreso de los sellos T-Street Productions, propiedad de Rian Johnson y Ram Bergman, quienes vuelven a cruzar sus caminos profesionales con Evans tras haber firmado juntos el arrollador éxito de misterio Puñales por la espalda (Knives Out), garantizando ese toque de ingenio y audacia visual tan característico de sus alianzas.
Aunque el proyecto se encuentra actualmente buscando el estudio definitivo que asuma su distribución global y no se han fijado plazos para el inicio de su rodaje, la producción se perfila como un emotivo homenaje al valor de la imaginación infantil y al legado de los grandes mitos del celuloide. Para Chris Evans, que además de protagonizar la cinta ejercerá como productor ejecutivo junto a Mark Kassen, este largometraje supone un radical y valiente cambio de registro fuera de las mallas de los superhéroes y la acción comercial, permitiéndole explorar una faceta mucho más dramática, melómana y artística. Una carta de amor a los años cincuenta que promete devolver a las salas la magia de una época en la que el cine se construía a base de sueños a gran escala.





