El triunfo imbatible de un clásico: Arthur Miller y la sátira televisiva conquistan los Premios Tony 2026
La 79ª edición de los Premios Tony ha dejado una radiografía tan ecléctica como deslumbrante de la temporada neoyorquina, encumbrando a un clásico inmortal por encima de las multimillonarias partituras musicales. La muerte de un viajante (Death of a Salesman) se alzó como la indiscutible triunfadora de la gala celebrada en el Radio City Music Hall tras cosechar seis estatuillas, incluyendo los galardones a mejor reposición, mejor dirección para el veterano Joe Mantello y mejor actriz de reparto para una impecable Laurie Metcalf. La obra de Arthur Miller demostró una vigencia política demoledora sobre las tablas, logrando eclipsar de paso el elefante en la habitación de la noche: la polémica figura de su productor, Scott Rudin, quien regresaba a la sombra comercial tras sus escándalos de 2021 y a quien nadie osó citar en los discursos de agradecimiento.
En las categorías musicales, la gran ganadora de la velada fue Schmigadoon!, la inteligente sátira meta-teatral adaptada de la pequeña pantalla que se coronó con el codiciado Tony al mejor musical, además de los premios a mejor libreto y partitura original para Cinco Paul. La producción, que disecciona con brillantez y humor el ADN de la era de oro de Broadway, se impuso en una noche de reparto muy equitativo donde la nostalgia y el terror ochentero también rascaron metal; tanto la vertiginosa adaptación de los vampiros adolescentes de The Lost Boys como la versión más académica y convencional de Ragtime escoltaron el palmarés con cuatro premios cada una, dejando prácticamente de vacío a la gran favorita de las nominaciones, el revival de The Rocky Horror Show.
La ceremonia, conducida con una energía arrolladora y un torrente vocal impecable por la estrella del pop Pink en su debut como maestra de ceremonias, dejó también un reguero de hitos históricos y sorpresas interpretativas de los que hacen afición. El incombustible John Lithgow se coronó como mejor actor dramático a sus 80 años por su papel en Giant, mientras que rostros de Hollywood como Alden Ehrenreich (Becky Shaw) o jóvenes promesas como Ali Louis Bourzgui (The Lost Boys) rompieron todas las quinielas de los analistas al levantar sus respectivas estatuillas. Un palmarés de corte clásico que prefirió la pulcritud académica antes que la vanguardia queer de la rupturista Cats: The Jellicle Ball, consolidando este curso que el corazón de Nueva York sigue latiendo con fuerza entre la reverencia al texto y el ingenio transmedia.





