Más allá del mito: los 10 mejores biopics musicales que sí se atrevieron a contar la verdad

El reciente estreno de ‘Michael’, el ambicioso biopic sobre Michael Jackson dirigido por Antoine Fuqua, ha vuelto a poner el foco en un problema recurrente de Hollywood: la falta de conflicto en los relatos autorizados. Mientras la crítica debate si la película de Jackson es una herramienta de relaciones públicas o cine de verdad, conviene recordar aquellos títulos que, partiendo de la captura que encabeza este artículo, sí lograron trascender el mito para mostrarnos al ser humano.

Ordenamos de menos a más los diez biopics musicales que mejor han sabido equilibrar el genio creativo con la honestidad brutal.

10. Control (2007)

La trágica vida de Ian Curtis, líder de Joy Division, filmada en un blanco y negro gélido. Es una película que no busca el espectáculo, sino el aislamiento de un artista que no encontró salida.

9. 8 Millas (2002)

Eminem se interpreta a sí mismo (bajo el nombre de B-Rabbit) en un relato semiautobiográfico que captura la crudeza de los suburbios de Detroit. Es el biopic definitivo sobre la lucha por el respeto en la cultura hip-hop, lejos de los lujos y cerca del fango.

8. La vida en rosa (La Môme, 2007)

Marion Cotillard ofrece una interpretación física y desgarradora de Edith Piaf. Una película que entiende que la voz de la «musa de Francia» era inseparable de su sufrimiento crónico.

7. Love & Mercy (2014)

Un retrato brillante de Brian Wilson (Beach Boys) que utiliza dos líneas temporales para mostrar la delgada línea entre la explosión creativa y el colapso mental.

6. I’m Not There (2007)

Todd Haynes fragmenta a Bob Dylan en seis personajes. Es la única forma de capturar a un artista que ha pasado toda su vida huyendo de las etiquetas y de su propio pasado.

5. Rocketman (2019)

Taron Egerton da vida a Elton John en un musical que no tiene miedo de mostrar la soledad, el abuso de sustancias y la redención de un hombre que tuvo que aprender a quererse a sí mismo.

4. Bird (1988)

Clint Eastwood dirige este descenso a los infiernos del jazz de la mano de Charlie Parker. Una obra oscura que prioriza la atmósfera de los clubes nocturnos sobre el brillo de la fama.

3. Ray (2004)

Jamie Foxx desaparece en Ray Charles. La cinta no rehúye sus sombras —como su adicción a la heroína—, logrando que el espectador entienda que el soul de Ray venía de una lucha interna constante.

2. En la cuerda floja (Walk the Line, 2005)

Joaquin Phoenix y Reese Witherspoon logran una química eléctrica. El retrato de Johnny Cash es honesto porque no intenta ocultar sus fracasos, sino que los utiliza para explicar su redención.

1. Amadeus (1984)

La cima del género. Milos Forman utiliza la supuesta rivalidad entre Salieri y Mozart para hablarnos de la envidia y la injusticia del talento. Es una película que nos recuerda que el genio puede ser un niño malcriado y, aun así, tocar la mano de Dios.

Si después de ver el biopic de Michael Jackson sientes que te han contado la mitad de la historia, cualquiera de estos títulos te servirá para recordar por qué el cine musical es capaz de ser el género más humano de todos.