Placer, dolor y body horror: ‘Hellraiser: Revival’ revienta los límites del gore en el Summer Game Fest

El circuito del terror digital se prepara para cruzar una frontera de depravación y crudeza como pocas veces se ha presenciado en la industria del videojuego. Durante el Summer Game Fest, hemos tenido la oportunidad de probar los primeros compases de Clive Barker’s Hellraiser: Revival, la esperadísima adaptación oficial a cargo de Saber Interactive que desembarcará en PS5, Xbox y PC el próximo 8 de octubre de 2026. Tras ponernos a los mandos, queda claro que la etiqueta de clasificación por edades +18 se le queda ridículamente corta a una experiencia sin ningún tipo de tabú moral: el título nos arroja sin contemplaciones a pasillos donde caminamos descalzos sobre alfombras de jeringuillas usadas, mazmorras sadomasoquistas repletas de enemigos enfundados en látex y secuencias de mutilación donde el dolor y el placer se confunden en la más pura tradición del body horror.

La premisa argumental es tan insólita como perturbadora, desmarcándose de las tramas convencionales del género. El guion nos pone en la piel de Aidan, el líder de una banda de moteros que, tras activar accidentalmente el icónico cubo de rompecabezas interdimensional durante un encuentro íntimo con su novia Sunny, desata la furia de los cenobitas. Con Sunny arrastrada directamente al infierno, Aidan iniciará un esotérico viaje de rescate asistido en los libretos por el propio creador de la saga, Clive Barker, y coronado por el regreso del veterano Doug Bradley prestando su imponente y escalofriante voz al legendario Pinhead. A nivel jugable, la demo destila una dualidad fascinante, hibridando la exploración de recursos y puzles clásicos de Resident Evil con la opresión psicológica, los laberintos pasillescos y los bucles temporales mutables heredados directamente del mítico P.T. de Hideo Kojima.

Aunque el apartado mecánico y la inteligencia artificial de los enemigos vestidos de BDSM mostraron cierta tosquedad en el combate cuerpo a cuerpo, la exploración y la gestión de la atmósfera esotérica compensan con creces las arritmias de la acción. El gran acierto de diseño es la Configuración Génesis, el legendario cubo que Aidan equipa en su mano izquierda a modo de plásmido sobrenatural, otorgándole poderes telequinéticos para manipular el escenario, lanzar objetos pesados y alterar la propia arquitectura de los niveles rotando paredes como si de un cubo de Rubik gigante se tratase. Hellraiser: Revival se perfila como una propuesta descarada, radical y única en su especie que promete saciar el apetito de los devotos de la mitología original de 1987 y agitar el panorama de los survival horror más extremos de la temporada.