Te van a matar — Zazie Beetz lidera una carnicería satánica a golpe de estilo y «splatter»

En un Hollywood que a menudo parece una fotocopiadora sin tinta, de vez en cuando un gran estudio decide soltarse la melena y financiar una bendita locura. Te van a matar (They Will Kill You) es ese rayo de luz gamberro y empapado en sangre que necesitábamos. Kirill Sokolov, el director ruso que nos voló la cabeza con ¿Por qué no te mueres?, debuta en Estados Unidos con una propuesta que es, a partes iguales, un homenaje a los zooms de Tarantino, una coreografía de artes marciales de los 70 y una pesadilla satánica con el ADN de Sam Raimi.

El hotel de los horrores: Clase social y machetazos

La premisa es un caramelo: Asia Reaves (una magnética Zazie Beetz) es una exconvicta que acepta un empleo como asistenta en un lujoso y siniestro hotel de Manhattan. Lo que parece una oportunidad de redención se convierte en una survival movie de manual cuando descubre que el vecindario no solo está gentrificado, sino que está tomado por una secta satánica con un hambre insaciable de sacrificios.

Desde el primer aguacero que abre la cinta, Sokolov deja claro que aquí el estilo manda sobre la sustancia. La película no se detiene a explicar los orígenes del culto ni la mitología del hotel; prefiere lanzarse a una persecución frenética por pasillos amarillentos y salones barrocos. Si Noche de bodas (2019) jugaba a la sátira social con bisturí, Te van a matar prefiere el mazo: es una guerra de clases donde la respuesta a la opresión son chorros de sangre en cámara lenta y coreografías de una violencia plástica y gozosa.

Zazie Beetz: La antiheroína definitiva

Si la película no se desmorona bajo el peso de sus propios excesos es gracias a Zazie Beetz. La actriz eleva un guion que, a ratos, peca de esquemático, aportando una mezcla de estoicismo y vulnerabilidad que nos hace empatizar con ella mientras atraviesa a sectarios con un machete. Beetz es el ancla emocional en un océano de villanos caricaturescos pero divertidísimos, liderados por una Patricia Arquette que devora cada plano y un Tom Felton que parece pasárselo en grande como el brazo ejecutor del culto.

Visualmente, la película es un festín. El diseño de producción de Jeremy Reed convierte el hotel en un laberinto gótico que parece una pesadilla dirigida por Wes Anderson. Los contrastes cromáticos y el uso extremo de la cámara recuerdan constantemente que Sokolov es un mitómano del cine de género, alguien que mete en una batidora a Park Chan-wook y Guy Ritchie para ver qué sale. El resultado es un splatter noventero con corazón moderno que, aunque pierde algo de fuelle en un tercer acto algo precipitado, nunca deja de ser entretenido.

Conclusión

Te van a matar no va a cambiarte la vida ni va a revolucionar el cine de terror, pero es el recordatorio perfecto de que la creatividad en los grandes estudios todavía tiene pulso. Es una película hecha por y para fans del cine de género que no tienen miedo a mancharse de sangre. Quizá le falte algo de profundidad en su crítica social y le sobre algún flashback al estilo Tarantino, pero cuando Zazie Beetz sale del armario con un machete en la mano, todas esas quejas desaparecen. Un divertimento kamikaze que confirma a Sokolov como una de las voces más frescas y desvergonzadas del panorama actual.

Calificación: 6,5/10