Mientras Superman y The Brave and the Bold encabezan el arranque del nuevo DCU, James Gunn ha dejado claro que Themyscira será uno de los territorios fundamentales de esta nueva etapa. Y lo hará por partida doble: con la serie Paradise Lost y con una película completamente nueva de Wonder Woman que ya está en marcha.
Por un lado, Paradise Lost —aún en desarrollo— será un drama político ambientado en Themyscira antes del nacimiento de Diana. Gunn la describió desde el principio como “Juego de Tronos con Amazonas”: conspiraciones internas, luchas de poder entre clanes, y el origen de una sociedad guerrera que siempre ha funcionado en las sombras del mundo de los hombres. Aunque comparte escenario con Wonder Woman, Gunn ha dejado claro que ambos proyectos no están conectados, más allá de construir la mitología común del DCU.
En paralelo, Warner y DC Studios ya tienen luz verde para la nueva película de Wonder Woman: un reinicio absoluto, con una actriz totalmente nueva y sin relación con la etapa de Gal Gadot. El guion corre a cargo de Ana Nogueira, también responsable de Supergirl: Woman of Tomorrow, y forma parte del grupo de proyectos prioritarios del estudio. Gunn la ha situado entre los “cuatro pilares” del universo —junto a Superman, Batman y Supergirl—, así que es cuestión de tiempo que tengamos casting y directora.
A nivel editorial, el personaje vive un momento especialmente fértil en los cómics: desde el éxito de Absolute Wonder Woman —que reimagina a Diana como una guerrera criada en el Infierno por Circe— hasta la prestigiosa Wonder Woman Historia: The Amazons, una revisión épica del origen de la isla y su matriarca Hipólita. No hay confirmación de que el DCU adapte ninguna de estas líneas, pero el interés por colocar a Themyscira en el centro del tablero encaja con la ambición de estas obras.
En resumen: el DCU quiere que los dioses vuelvan a sentirse como dioses, y eso empieza por casa. Por Themyscira. Por Paradise Lost. Y, pronto, por la nueva Wonder Woman.




