Dilemas atómicos en viñetas: Crítica de ‘The Power Fantasy’ Vol. 1
Tras años explorando la divinidad pop en The Wicked + The Divine y la deconstrucción del mito artúrico en Once & Future, el guionista Kieron Gillen se reúne con el artista Caspar Wijngaard para abordar el género de superhéroes desde su arista más gélida y política. En el volumen recopilatorio The Superpowers, que comprende los números 1 al 5 USA de la serie de Image Comics, la pareja creativa nos sumerge en una ucronía donde el «equilibrio del terror» de la Guerra Fría no depende de silos de misiles, sino de seis individuos capaces de erradicar la vida en la Tierra con un pensamiento.

Geopolítica de la aniquilación: El sistema de los Superpowers
La premisa de Gillen es tan rotunda como perturbadora: los «Superpowers» no son héroes, son equivalentes humanos al arsenal nuclear estadounidense. La historia arranca con un incidente diplomático en 1999 cuando Ray “Heavy” Harris —fundador del estado atómico de Haven— sufre un intento de asesinato por parte del gobierno de EE. UU. La respuesta de su homólogo Etienne Lux desencadena una crisis global que pone a prueba el pacto de no intervención que ha mantenido al mundo a salvo desde 1945.
A diferencia del cómic de acción tradicional, The Power Fantasy es una obra de suspense dialéctico. Gillen utiliza páginas de datos (un recurso que ya perfeccionó en la era de Krakoa de los X-Men) para profundizar en una cronología alternativa donde la Crisis de los Misiles de Cuba o la Guerra de Vietnam tomaron rumbos drásticamente distintos debido a la existencia de estos seis «dioses». Es un tebeo denso, lleno de conversaciones existenciales sobre si estos seres superiores deben guiar a la humanidad o simplemente dejarla existir bajo su sombra.

Un caleidoscopio de identidades divinas
Cada número de este primer arco funciona como una lente que enfoca a un miembro distinto del sexteto, revelando psicologías tan fascinantes como aterradoras:
- Santa Valentina (#3): Nacida en el instante exacto de la prueba Trinity en Los Álamos, representa la faceta más «heroica» y pura, una figura materna que intenta compensar su capacidad destructiva con una bondad implícita, aunque se vea arrastrada por las maquinaciones de Etienne.
- Deconstructa (Masumi) (#4): Una artista cuya manifestación de poder está ligada a su estado depresivo, creando monstruos colosales de escala kaiju. Su número es un thriller psicológico que explora el trauma y la fragilidad de quienes sostienen el destino del mundo.
- Jacky Magus (#5): El contrapunto rebelde. A través de un viaje temporal a la escena punk de Brixton en 1978, Gillen analiza cómo la anarquía y el resentimiento social chocan con la responsabilidad absoluta de poseer un poder ilimitado.

Apartado visual: El neón psicodélico de Wijngaard
Caspar Wijngaard se confirma como uno de los narradores más estimulantes del mercado actual. Su dibujo, de trazo limpio y dinámico, brilla especialmente gracias a su particular uso del color. Alejándose de las paletas sobrias habituales en las deconstrucciones de género (como Watchmen), Wijngaard utiliza azules eléctricos, rosas neón y tonos pasteles que dotan a la serie de una vitalidad inquietante.
Su capacidad para alternar estilos es prodigiosa: desde la estética de cuento infantil en los flashbacks de Santa Valentina hasta el arte scratchy y sucio de fanzine punk en las secuencias de Jacky Magus. Wijngaard no solo dibuja personajes, dibuja atmósferas; logra que la calma de una conversación en un jardín se sienta cargada de una tensión eléctrica, recordándonos constantemente que, tras la belleza de sus colores, se esconde la posibilidad del apocalipsis.

Veredicto: 🟢 IMPRESCINDIBLE (Para fans de la alta fidelidad narrativa)
The Power Fantasy no es un cómic de tipos dándose puñetazos; es un tratado sobre la responsabilidad, el miedo y la sociopatía inherente al poder absoluto. Gillen y Wijngaard han logrado crear una obra que dialoga de tú a tú con clásicos como Watchmen o Miracleman, pero con una sensibilidad visual moderna y un ritmo endiablado. Una lectura obligatoria para quienes buscan en el cómic algo más que evasión: una reflexión sobre el abismo que nos mira de vuelta.





