Si bien tras el estreno de la serie sobre El joven Sherlock en Prime Video ya hicimos un especial sobre las adaptaciones más singulares que ha tenido la creación de Conan Doyle ([ver especial]), hoy toca mirar hacia atrás, concretamente a 2021. Mientras el mundo se obsesiona con las versiones canónicas, Netflix se atrevió hace unos años con una apuesta de riesgo: convertir el universo de Baker Street en una pesadilla de terror sobrenatural. Hablamos de Los Irregulares (The Irregulars), una joya de una sola temporada que, a pesar de su cancelación, sigue siendo uno de los experimentos más sexys y perturbadores sobre el mito del detective.

La premisa: Donde Sherlock es la sombra y los niños son la luz
Creada por Tom Bidwell y desarrollada por Drama Republic, la serie nos traslada a un Londres victoriano mugriento y asfixiante. Aquí, los protagonistas no son los caballeros de chistera, sino un grupo de adolescentes sin hogar que sobreviven en los callejones.
La vuelta de tuerca es brillante y arriesgada: un Doctor Watson (Royce Pierreson) manipulador y gélido contrata a estos chicos para investigar crímenes que rozan lo imposible. ¿Y Sherlock? Olvidaos del genio infalible. En esta ficción, Sherlock Holmes (Henry Lloyd-Hughes) es retratado como un hombre roto, un drogadicto que se ha atribuido el mérito de los casos resueltos por estos jóvenes mientras lidia con un pasado traumático vinculado a lo oculto.

Ficha Técnica para el Radar Geek
- Autor/Creador: Tom Bidwell (basado libremente en los personajes de Sir Arthur Conan Doyle).
- Formato: Serie de televisión (8 episodios).
- Estado: Cancelada tras una temporada (estrenada el 26 de marzo de 2021).
- Reparto clave: Thaddea Graham (Bea), Darci Shaw (Jessie), Jojo Macari (Billy), McKell David (Spike) y Harrison Osterfield (Leopoldo).

Un recorrido por sus «Capítulos de Sangre»
La serie no se anda con chiquitas. Desde el primer episodio, con un Hombre Pájaro capaz de controlar bandadas asesinas, queda claro que el Londres de Los Irregulares tiene una «grieta» por la que se cuela el Purgatorio.
Pasamos por casos que parecen sacados de una antología de terror: una mujer que crea clones asesinos a partir de dientes robados, una vengadora que despelleja rostros para suplantar identidades (Clara, la «Ladrona de Caras») y una secta ocultista, la Aurora Dorada, liderada por un Mycroft Holmes mucho más oscuro de lo habitual. Todo esto mientras descubrimos que Jessie, la menor del grupo, es una Ipsissimus: una psíquica capaz de entrar en los recuerdos de los demás, siendo ella la verdadera pieza clave para cerrar la brecha entre mundos.

¿Por qué verla (o recuperarla) ahora?
- El equilibrio emocional: No es solo una serie de sustos. El vínculo entre Bea (la líder protectora) y su hermana Jessie, o el romance prohibido con Leopoldo (quien resulta ser el hijo hemofílico de la Reina Victoria «jugando» a ser pobre), le dan un corazón latente a la trama.
- La producción: El rodaje en localizaciones como Liverpool y Chester otorga una textura real, sucia y auténtica que el CGI no puede replicar.
- El «Sherlock» más humano: Ver a Holmes enfrentado a la pérdida de Alice (la madre de las protagonistas) y su caída a los infiernos personales es un festín para los fans que buscan algo más que el típico «procedimental» de deducción.

El veredicto: Una despedida agridulce
A pesar de encabezar las listas de Nielsen en su estreno y superar incluso a gigantes como The Falcon and the Winter Soldier, Netflix decidió no renovarla. El final de la octava entrega, «El éxtasis de la vida», cierra el arco de la grieta pero deja una herida abierta en los personajes: un sacrificio real, una separación romántica dolorosa y un Sherlock que se pierde en el vacío por amor.
Es una serie imperfecta, sí, pero con una personalidad arrolladora. Si te ha gustado el tono de la nueva Young Sherlock, Los Irregulares es su reverso oscuro y fantástico que merece, al menos, un maratón de fin de semana.





