Def Leppard rompe el velocímetro: anticipan un álbum ecléctico con su canción más rápida

Los incombustibles veteranos del hard rock británico, Def Leppard, están preparados para desencadenar una auténtica tormenta sónica en las listas de éxitos de cara al próximo año. Tras irrumpir con fuerza a principios de este año con la presentación de su último sencillo, «Rejoice», el carismático vocalista Joe Elliott ha compartido detalles de lo que será el próximo esfuerzo discográfico de la banda, asegurando que se trata de un trabajo sumamente variado, ecléctico y diseñado específicamente para romper los prejuicios de la audiencia. La gran sorpresa de este anuncio radica en la confirmación de que el repertorio incluirá la composición más veloz, agresiva y vertiginosa que el quinteto de Sheffield haya registrado jamás en sus casi cinco décadas de trayectoria musical.

Este nuevo corte promocional, que sirvió como una potente e inesperada introducción de apertura para su aclamada residencia de conciertos en el Caesars Palace de Las Vegas, nació de una sincronía creativa casi telepática entre Elliott y el guitarrista Phil Collen, quienes ensamblaron la estructura lírica y rítmica a medio tiempo en apenas unas horas. Con esta estrategia, el grupo buscó desmarcarse de la etiqueta de «banda legado» que solo vive de las rentas de sus clásicos ochenteros, demostrando sobre el escenario que siguen siendo un proyecto estrictamente contemporáneo y en constante evolución capaz de integrar loops de batería de tintes tribales y efectos visuales de vanguardia en sus espectáculos más teatrales.

El futuro lanzamiento, previsto para irrumpir en las plataformas de streaming y tiendas tradicionales a principios del próximo año, promete alternar esta inusitada agresividad con pasajes épicos orientados al piano que evocan directamente la grandeza melódica de Queen o Elton John. Elliott defendió esta rica disparidad estilística como la evolución natural de la dirección que la banda ha tomado en sus últimos quince años, consolidada tras experimentos como Diamond Star Halos o las orquestaciones de Drastic Symphonies, dejando claro que el objetivo del grupo no es replicar los esquemas de sus obras cumbre, Pyromania o Hysteria, sino expandir sus horizontes sin perder la esencia compositiva que los caracteriza.