La animación española se expande: Warner Bros. aprueba del tirón las secuelas de ‘Momias’
El cine de animación en nuestro país suele arrastrar el injusto estigma de ser un hermano menor frente a las gigantescas superproducciones de Hollywood, como si el talento local solo pudiera aspirar al nicho doméstico o a presupuestos de supervivencia. Se tiende a pensar que competir de tú a tú con Disney o Illumination es una utopía inalcanzable. Por fortuna, Warner Bros. Pictures España y la productora 4 Cats han llegado para reventar los complejos de la industria con un anuncio histórico: el desarrollo simultáneo de la segunda y tercera entrega de Momias. Tras convertirse en un auténtico fenómeno de masas global, la simpática aventura de los difuntos faraones se transforma oficialmente en una ambiciosa trilogía cinematográfica, garantizando la continuidad de una franquicia que ha demostrado que el sello 100% made in Spain puede conquistar las taquillas de todo el planeta sin necesidad de pedir permiso a nadie.
La decisión de dar luz verde a un doble proyecto del tirón no es un capricho de los despachos, sino la consecuencia lógica de una rentabilidad económica aplastante que ha hecho saltar la banca. La película original de 2023 logró amasar la estratosférica cifra de casi 47 millones de euros a nivel mundial partiendo de un ajustado presupuesto de menos de 12 millones, consolidándose como la segunda producción española de animación más taquillera de la historia, un olimpo en el que solo tiene por delante a los 91 millones que Planet 51 recaudó en 2009. Para asegurar que la magia y el ritmo no pierdan un ápice de efectividad, el estudio Core Animation volverá a capitanear la producción, manteniendo a los mandos al realizador Juan Jesús García Galocha ‘Galo’ en ambas secuelas, mientras que los contrastados guionistas Jordi Gasull y Javier Barreira —responsables de éxitos incontestables del calibre de Las aventuras de Tadeo Jones o la reciente Buffalo Kids— ya afilan los lápices para expandir este rico universo mitológico.
Al blindar al equipo creativo original, la saga se desmarca de los refritos oportunistas de la temporada para perfilarse como un valor seguro dentro del entretenimiento familiar internacional. No conviene olvidar que la primera entrega cuenta con el honor de haber alcanzado la mayor distribución internacional de la historia para una obra enteramente española, abriendo unas fronteras comerciales que ahora estas dos nuevas entregas planean devorar con todavía más ambición. Warner Bros. no solo ha puesto en marcha una maquinaria de píxeles impecable; ha consolidado un modelo industrial robusto, exportable y repleto de carisma que demuestra que, cuando se junta el ingenio narrativo con el respaldo de una major, la animación patria no tiene límites. Una grandísima noticia para nuestras pantallas.





