Pixar ha decidido que el futuro suena a orquesta y huele a incienso. Tras el sólido arranque de Hoppers en este 2026, el estudio de la lámpara confirma su salto al vacío más estimulante: Ono Ghost Market, el primer musical tradicional de su historia. Bajo la dirección de Domee Shi —la mente tras la efervescente Red y la delicadeza de Bao—, la película nos sumergirá en un mercado nocturno asiático donde la frontera entre lo cotidiano y lo espectral se disuelve a ritmo de partitura. Prevista para el 10 de marzo de 2028, la cinta promete ser un festín visual de folklore y misticismo urbano, huyendo de las fórmulas seguras para abrazar una narrativa donde los espíritus no solo caminan, sino que cantan su propia mitología.
La elección de Shi es una declaración de intenciones: Pixar busca ese «nuevo clásico» original que equilibre la sensibilidad cultural con el espectáculo de masas. Mientras la producción calienta motores, el estudio mantiene una bicefalia estratégica: por un lado, la experimentación sonora de este mercado de fantasmas; por otro, el blindaje de sus vacas sagradas. El calendario de los próximos años es una descarga de nostalgia técnica: desde una Toy Story 5 donde Buzz y Woody lidian con la obsolescencia frente a una tablet, hasta Los Increíbles 3 dirigida por Peter Sohn en 2028, sin olvidar el regreso al mundo de los muertos con Coco 2 en 2029 y la esperada tercera entrega de Monstruos S.A.
En un Hollywood que a menudo teme a lo inédito, Pixar dobla la apuesta por la autoría de Domee Shi para demostrar que su maquinaria emocional aún tiene registros por explorar. Ono Ghost Market no es solo una película; es el reconocimiento de que, en la era de las secuelas infinitas, la verdadera magia reside en lo que todavía no hemos escuchado. El mercado sobrenatural abrirá sus puertas en dos años, y todo apunta a que será el evento que redefina la identidad del estudio para la próxima década.




