Aitana Sánchez-Gijón lidera el regreso de Benavente al Teatro Español con «Malquerida»

MADRID – El Teatro Español recupera desde este fin de semana uno de los grandes pilares del drama rural español: Malquerida. La versión, firmada por Natalia Menéndez y Juan Carlos Rubio, propone una relectura contemporánea del clásico de Jacinto Benavente que estará en cartel hasta el próximo 26 de abril.

La producción supone no solo el regreso de Menéndez al escenario que dirigió hasta 2023, sino también un cierre de ciclo vital para su protagonista, Aitana Sánchez-Gijón. La actriz, que debutó profesionalmente en 1988 interpretando a la hija (Acacia) en este mismo texto bajo la dirección de Miguel Narros, asume ahora el papel de la madre, Raimunda.

El «renacer» de una chica Almodóvar

Este estreno coincide con un momento dulce en la carrera de Sánchez-Gijón, marcado por lo que la crítica ha denominado su «renacer» cinematográfico de la mano de Pedro Almodóvar. Tras su aplaudida interpretación en Madres paralelas (2021) —que le valió una nominación al Goya como Mejor Actriz de Reparto—, la actriz ha vuelto a las órdenes del cineasta manchego en Amarga vanidad, largometraje que ha llegado a los cines este mismo fin de semana.

Su madurez interpretativa se traslada ahora a las tablas del Español para dar vida a una Raimunda que, en palabras de la dirección, huye de los arquetipos del melodrama para abrazar la tragedia pura.

Un thriller rural sin concesiones

La adaptación de Menéndez y Rubio ha optado por eliminar el artículo del título original (La malquerida) como declaración de intenciones: una mirada nueva que busca lo esencial. La obra se aleja de la estampa folclórica para centrarse en un thriller emocional sobre el deseo prohibido, el silencio y la violencia estructural en una familia acomodada de «Los Berrocales».

La trama arranca con el asesinato de Faustino, el prometido de Acacia (Lucía Juárez). Lo que comienza como una investigación policial en un entorno rural, pronto deriva en una asfixiante red de sospechas que apunta a Esteban (Juan Carlos Vellido), padrastro de la joven y esposo de Raimunda.

«Hemos querido quitar el costumbrismo y apostar por la credibilidad, revelando una poética digna de Lorca», explica Natalia Menéndez.

Un despliegue sensorial y artístico

El montaje destaca por una puesta en escena que refuerza el simbolismo trágico:

  • Escenografía y Luz: Alfonso Barajas y Juan Gómez Cornejo crean un espacio donde el «adentro» familiar y el «afuera» del pueblo se contaminan constantemente.
  • Música: Mariano Marín ha compuesto una copla original que funciona como un coro clásico, subrayando el fatalismo de la historia.
  • Reparto: Junto al trío protagonista, destacan las interpretaciones de Goizalde Núñez (Juliana) y José Luis Alcobendas (Tío Eusebio), quienes aportan la solidez de la sabiduría popular y el peso de la tradición.

Malquerida se presenta como una obra sobre la toxicidad de lo oculto. En un presente que revisa constantemente las dinámicas de poder y el abuso, el texto de Benavente demuestra, 113 años después de su estreno, que las heridas del deseo no verbalizado siguen escociendo con la misma intensidad.