Cruella cambia los abrigos por likes — Crítica de ‘101 Dálmatas, The Show’

El eterno debate sobre si el villano nace o se hace ha quedado obsoleto. En 2026, la pregunta es otra: ¿cuántos unfollows hacen falta para que quieras despellejar a 101 cachorros? Madrid sigue «manchada» con el éxito de ‘101 Dálmatas, The Show’ en el Gran Teatro CaixaBank Príncipe Pío. Pero ojo: aquí no busques fidelidad literaria. Esto es un chute de estética pulp, ritmos urbanos y una Cruella que ha cambiado el tabaco de boquilla por el iPhone Pro Max.

Una Cruella «Made in Spain» que ruge

Si algo sostiene este artefacto escénico es su protagonista. María Adamuz no interpreta a Cruella, la posee. Olvidaos de la contención: la suya es una villana influencer que entra en barrena cuando su community manager, Anita, le roba el engagement a base de subir fotos de sus dálmatas.

El show es una ensalada de referencias: desde coreografías dignas de la Super Bowl hasta una banda sonora con temazos de Miley Cyrus, Sia o Camila Cabello. Es punk, es pop y es rematadamente divertida si entras en el juego de ver a una Cruella que sufre por la toxicidad de las redes sociales.

Y no, esto no es El rey león de la Gran Vía. Ni siquiera son los 101 dálmatas de Disney. Es una producción… que adapta el cuento original de Dodie Smith en el que se inspiró la factoría del ratón Mickey. Aunque bueno… la verdad es que al cuento tampoco se parece mucho. Pero, suponemos que… mientras que no haya que pagar derechos…

El espejo de Londres: Dos visiones para una villana

Resulta fascinante comparar este montaje con el pariente cercano que Londres vio en el Eventim Apollo en 2025. Mientras que en Madrid apostamos por el cover pop y la modernidad absoluta, la versión británica —con música original de Douglas Hodge— prefería mantener a una Cruella fiel a la estética fashionista de los años 50.

Aquel montaje londinense bebía directamente de la esencia del Regent’s Park Open Air Theatre (2022), donde las marionetas de Toby Olié sentaron cátedra. En Madrid, el trabajo de Valiana Areco recoge ese testigo con unas marionetas que son, sin duda, lo más tierno y técnico de la función.

De «la perra» de Díaz Aroca al Óscar de Emma Stone

No es la primera vez que se intenta este «all-in» esquivando el copyright de Disney para usar el cuento clásico. Hace dos décadas, Madrid ya vivió un montaje con Miriam Díaz Aroca y Bibi Andersen. La gran baza de aquel entonces era soltar perros de verdad por el patio de butacas; algo que hoy, con la Ley de Bienestar Animal vigente, es prehistoria.

Ese magnetismo del personaje también lo entendió Hollywood. Tras el éxito de Emma Stone en 2021 —Óscar al Mejor Vestuario incluido—, ya está confirmada una secuela en desarrollo. Stone repetirá su papel en una historia que promete explorar el pasado y futuro de la villana al estilo El Padrino II.

Veredicto: El día que Cruella se hizo viral

Para los puristas: la trama descarrila si buscas el rigor del material original. Es un ejercicio de estilización donde las canciones (que insistimos, no han sido compuestas para ésta historia; son covers puestas un poco con calzador) a veces te sacan de la trama. Pero si buscas un Londres glamuroso sin moverte de la butaca y ver a una María Adamuz en estado de gracia, es el plan perfecto. Cruella no busca tu piel, busca tu follow. Y visto el éxito, parece que se lo vas a dar.