Después de años encadenando grandes producciones de ciencia ficción (Rebel Moon, Army of the Dead), Zack Snyder por fin se embarca en uno de los proyectos más íntimos y largamente acariciados de su carrera: The Last Photograph, un thriller bélico-surrealista que el cineasta lleva intentando sacar adelante más de una década. El rodaje comenzó oficialmente en agosto de 2025, confirmando que esta vez el proyecto es una realidad.
La película, escrita originalmente por Kurt Johnstad (300) y reescrita en parte por el propio Snyder, contará con Stuart Martin y Fra Fee como protagonistas —dos actores con los que ya trabajó en Rebel Moon. El director ha optado por un enfoque mucho más contenido que sus megaproducciones recientes, con un presupuesto más ajustado y un rodaje que tendrá lugar en Colombia, Islandia y Los Ángeles, recreando los entornos aislados donde transcurre la historia.
El filme sigue la odisea de un ex–agente de la DEA que se interna en las montañas sudamericanas para encontrar a sus sobrinos desaparecidos tras el asesinato de sus padres, diplomáticos estadounidenses. Su único aliado será un fotógrafo de guerra destruido por sus propios traumas, y —según Snyder— el relato mezclará realidad y delirio en una “meditación profunda sobre la vida y la muerte”. Un viraje potente hacia el drama introspectivo que recuerda más al Snyder de El Hombre de Acero o Watchmen que al de sus epopeyas más recientes.
Pero The Last Photograph no es el único frente creativo que Snyder tiene abierto. En paralelo, el director sigue moviendo proyectos dentro y fuera de Warner:
– La precuela de 300: la compañía desarrolla una serie sobre la juventud de Leónidas, con Snyder y Deborah Snyder en negociaciones para volver como productores y posiblemente directores. La serie exploraría los orígenes del icono espartano y su camino hacia las Termópilas, uno de los universos visuales más influyentes de Snyder.
– Blood and Ashes, su épica sobre Alejandro Magno y su relación con Hefestión, nacida originalmente como tercera parte de 300, avanza de manera independiente. Snyder recuperó los derechos del guion y ahora puede llevarlo a cualquier estudio. Él mismo lo ha descrito como “una historia de amor hermosa, increíblemente sexual, violenta y homoerótica”, probablemente el proyecto más arriesgado de toda su carrera.
Con un proyecto contenido, otro épico y otro histórico, Snyder vive un momento de ebullición creativa. Y The Last Photograph podría ser la prueba definitiva de si su talento visual también puede servir a historias más íntimas y humanas.




