Treinta y siete años después del estreno de ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, su creador literario, Gary K. Wolf, ha recuperado los derechos completos del universo y los personajes gracias a la cláusula de reversión de copyright, lo que le permite desarrollar nuevos proyectos al margen de Disney por primera vez en casi cuatro décadas. El autor confirmó que ya trabaja activamente en nuevas propuestas, incluido un largometraje centrado en Jessica Rabbit con actores reales basado en su novela Jessica Rabbit: XERIOUS Business, así como la posibilidad de adaptar de forma más fiel el tono y la estética del material original publicado en 1981, mucho más cercano al noir satírico y a la novela pulp que al híbrido familiar de Robert Zemeckis.
El anuncio abre un escenario inédito para Roger Rabbit, una propiedad que ha intentado volver a la pantalla durante más de treinta años y que acumuló múltiples intentos fallidos en Disney, desde la secuela frustrada que Steven Spielberg planteó a finales de los ochenta con J.J. Abrams como guionista, hasta Roger Rabbit: The Toon Platoon, una precuela ambientada en la Segunda Guerra Mundial que acabó descartada tras el estreno de La lista de Schindler. El propio Zemeckis respaldó durante años nuevas versiones que combinaran animación tradicional y captura de movimiento, con Alan Menken involucrado en canciones originales y pruebas de rodaje realizadas en Florida, pero los cambios corporativos, el temor a un presupuesto desorbitado y la percepción de Jessica Rabbit como un personaje “demasiado adulto” fueron congelando el proyecto una y otra vez.
Wolf asegura que su relación con Disney siempre fue cordial y que estaría dispuesto a colaborar de nuevo con el estudio y con el equipo original, incluyendo nombres como Spielberg, Zemeckis, Frank Marshall, Kathleen Kennedy e incluso Charles Fleischer, voz icónica del conejo. Pero, por primera vez desde 1987, no depende de ellos. Y mientras Hollywood redescubre propiedades clásicas a través de reinterpretaciones autorales, la posibilidad de que Roger Rabbit renazca en clave más oscura, más meta y menos complaciente ya no es una fantasía archivada, sino una opción real en manos de su creador.
La pregunta regresa, como en 1988, pero con un giro inesperado:
si esta vez Roger Rabbit vuelve… ¿será sin Disney?




