El decimotercer asalto de Robbie Williams al ring del pop no es un ejercicio de nostalgia al uso; es una reclamación de territorio. En Britpop (2025), el eterno enfant terrible de Stoke-on-Trent decide cerrar la brecha temporal entre el chaval que fue expulsado de la fiesta de los 90 y el icono que terminó comprando el edificio. El resultado es un álbum ruidoso, magnético y deliberadamente confuso que, más que un género, retrata un estado mental.
La paradoja del intruso invitado
Robbie Williams siempre fue el «invitado incómodo» del Britpop original. Mientras Oasis y Blur definían el canon de la autenticidad indie, Robbie era la estrella de boyband que intentaba desesperadamente que le dejaran entrar en el Groucho Club. Treinta años después, con la perspectiva que da haber sobrevivido a casi todo, Williams publica el disco que «debería haber hecho en 1997». Pero no se engañen: no es un pastiche. Es una demostración de poder melódico.
Desde el arranque con “Rocket”, donde el riff granítico de Tony Iommi (Black Sabbath) le da un peso casi litúrgico, Robbie deja claro que no ha venido a jugar a las casitas. Hay una arrogancia eléctrica que atraviesa el disco, una seguridad que solo posee alguien que ya no tiene que pedir permiso para sentarse en la mesa de los mayores.
Entre el himno de estadio y el delirio synth
El núcleo del álbum es, inevitablemente, una conversación con el espectro de los Gallagher. “All My Life” y “Spies” son piezas de ingeniería pop colosales. La primera es un ejercicio de mímica vocal casi insolente hacia Liam Gallagher, envuelto en una producción que suena a los Oasis de la era Be Here Now pero con el presupuesto de una superproducción de Hollywood. “Spies”, por su parte, es el gran momento reflexivo: una mirada melancólica al hedonismo autodestructivo de mediados de los 90 que logra sonar a clásico instantáneo.
Sin embargo, donde Britpop se vuelve verdaderamente «Robbie» es en sus desvíos más bizarros:
- “Morrissey”: El momento más improbable del año. Coescrita con Gary Barlow, es un himno synth-pop homoerótico y satírico dedicado al ex-líder de los Smiths. Es una pieza de «extrañeza gloriosa» que solo Williams podría vender con esa mezcla de burla y ternura.
- “Human”: Una colaboración con los mexicanos Jesse & Joy que rompe el concepto del álbum para ofrecer una balada electrónica sobre la IA. Es, musicalmente, el punto más alto del disco: vibrante, moderna y extrañamente espiritual, demostrando que Williams sigue teniendo un olfato infalible para el pop global que trasciende fronteras.
El dilema de la etiqueta
¿Es este un disco de Britpop? Probablemente no en el sentido estricto. Como bien ha señalado la crítica británica, el álbum bebe tanto del glam-rock de finales de los 70 como del pop orquestal de los 60 al estilo de los Walker Brothers. En temas como “It’s OK Until the Drugs Stop Working”, la producción se vuelve catedralicia, evocando a Phil Spector bajo un prisma de redención post-rehabilitación.
El título del álbum funciona más como una mitología personal. Robbie no está recreando un sonido; está reclamando una era de la que se sintió excluido. Es el triunfo del «mono actor» que, tras ser analizado en documentales de Netflix y biopics de chimpancés CGI (Better Man), decide que la mejor forma de explicar su pasado es gritándolo sobre una pared de guitarras distorsionadas.
Veredicto: El rey del «mainstream» consciente
Britpop no es perfecto —algunas letras bordean lo cursi y el cierre con “Pocket Rocket” resulta demasiado edulcorado para un disco que pedía un final explosivo—, pero es innegablemente entretenido. Williams ha logrado algo difícil a estas alturas de su carrera: sonar fresco siendo deliberadamente derivativo.
No es un álbum que pretenda reinventar la rueda del pop contemporáneo, pero confirma que, en un mundo de estrellas prefabricadas y algoritmos de TikTok, seguimos necesitando la bravuconería, el humor y la vulnerabilidad de un showman de la vieja escuela. Robbie Williams ya no necesita que Noel Gallagher le dé el visto bueno; ahora es él quien reparte las invitaciones.




