¿El mejor envoltorio para el mismo regalo? | The Amazing Spider-Man: Get Back Up

Un espectáculo visual sin red

Vamos a quitarnos el sombrero de entrada: a nivel gráfico, Get Back Up —que recopila los números 1 al 5 del relanzamiento editorial de 2025— es, sencillamente, insuperable. Hacía meses que no caía en mis manos un cómic donde el arte se sintiera tan vivo. Pepe Larraz ha nacido para dibujar a Spidey. Su cinetismo, la elasticidad de Peter en el aire y la fuerza de sus composiciones (recompensando siempre al lector que abre el tomo físico para disfrutar de las dobles páginas) son de otro planeta. Junto al color de Marte Gracia, consiguen que los personajes parezcan querer saltar de la viñeta entre explosiones. Si el cómic es, ante todo, un medio visual, aquí estamos ante un 10 rotundo.

Joe Kelly y la sombra de Hickman

En el guion tenemos a Joe Kelly, un autor que adoro desde que estableció el canon de Deadpool. Kelly conoce a Peter, pero este inicio de etapa me ha dejado frío. El problema es el contexto: este volumen salió a la par que el Ultimate Spider-Man de Jonathan Hickman, y las comparaciones son odiosas. Mientras Hickman ha reseteado el tablero con una propuesta valiente y adulta, Kelly se refugia en la zona de confort.

La trama nos presenta a un Peter Parker desempleado (otra vez) que intenta equilibrar un nuevo trabajo con una relación con su nueva novia, Shay, que se siente demasiado laxa. El conflicto central gira en torno a Roderick Kingsley (el Hobgoblin original), quien ha diseñado una retorcida estrategia comercial: inundar Harlem con una droga alucinógena para luego lucrarse vendiendo la cura a través de su farmacéutica. Es un plan muy de villano corporativo moderno, pero la ejecución se siente como «el villano del mes» más que como una amenaza definitoria.

El regreso de Itsy Bitsy y el pasado «nini»

Un punto a favor para los fans completistas es que Kelly recupera a Itsy Bitsy, esa letal híbrida que él mismo creó en 2016 y que apenas se había utilizado. Su presencia añade peligro, pero lo más comentado ha sido el uso de flashbacks inducidos por la droga de Kingsley. Aquí vemos a un Peter adolescente alejado del nerd estudioso; se nos presenta casi como un «nini» rebelde que coquetea con malas influencias. Aunque sirve para que la tía May luzca sus dotes de guía moral, me pregunto: ¿realmente aporta algo a futuro? Ver a un Parker malote por el trauma de sus padres puede tener lógica, pero se siente desconectado de la esencia del personaje y no parece sembrar nada para el largo plazo.

¿Imprescindible o Coleccionable?

El arco es entretenido y tiene momentos de acción espectaculares, pero carece de ese «gancho» que te haga sentir que este 2025 es el año de Spider-Man en la línea principal. Se siente como una etapa de transición lujosamente vestida. Si vuelvo a estas páginas, será exclusivamente para maravillarme con el trazo de Larraz, porque la historia, aunque correcta, arriesga poco frente a la revolución que está ocurriendo en otros títulos de la editorial.

VEREDICTO: 🟡 RECOMENDADO (POR SU ARTE)

Una delicia visual que justifica la compra solo por ver a Larraz en estado de gracia. Narrativamente, es un Spider-Man cumplidor que palidece ante la frescura de la línea Ultimate.