¿Sigue viva la precuela de El Resplandor? El misterio del Hotel Overlook aún no está cerrado

Stephen King vuelve a ser uno de los autores más adaptados del momento: mientras Welcome to Derry se emite en televisión y el cine ha visto recientemente pasar por cartelera las nuevas versiones de The Running Man y La larga marcha, hay un proyecto que nunca dejó de flotar en el limbo creativo de Hollywood: la precuela de El resplandor. Un viejo sueño de Warner Bros. que, pese a todos los tropiezos, aún podría despertar si alguien decide volver a abrir las puertas del Hotel Overlook.

La historia comenzó en 2014, cuando el estudio puso en marcha el desarrollo de Doctor Sleep, adaptación directa de la novela secuela de King publicada en 2013. En 2016, Akiva Goldsman anunció que escribiría y produciría el proyecto, y durante un tiempo Warner contempló una estrategia doble: llevar adelante Doctor Sleep y una precuela titulada Hotel Overlook, centrada en los orígenes malditos del edificio más traumático del género. Pero ni el presupuesto ni el contexto terminaron de alinearse.

Doctor Sleep, finalmente dirigida y reescrita por Mike Flanagan, consiguió la difícil tarea de funcionar como secuela de la película de Kubrick y de la novela original al mismo tiempo, confirmada así por el propio cineasta en 2019. El filme no fue un fracaso creativo —ni tampoco un fenómeno taquillero—, pero sí demostró que el territorio El resplandor seguía generando fascinación en público y crítica.

Al año siguiente, en 2020, el universo volvió a latir gracias a un nuevo movimiento: HBO Max inició el desarrollo de Overlook, una serie-spin-off dedicada a la historia del hotel y sus antiguos huéspedes. Sin embargo, en agosto de 2021 la plataforma decidió no continuar, y poco después se informó que Netflix estudió adquirir el proyecto, aunque finalmente también lo dejó marchar.

¿Significa eso que el Hotel Overlook está condenado al abandono definitivo?
No exactamente.

El auge actual del terror adulto —del elevated horror al folk, pasando por la relectura nostálgica del cosmic y el haunted horror— demuestra que Hollywood sigue oliendo interés. Y si The Exorcist, Hellraiser, Scream, Candyman o The First Omen han regresado con códigos actualizados, no habría motivo para descartar que un nuevo guionista, director o plataforma reabra la habitación 237.

Porque si algo han enseñado El resplandor y su propio autor es que los lugares malditos no cierran:
simplemente esperan.