Muere Robert Duvall, leyenda de la interpretación americana, a los 95 años

Robert Duvall, uno de los intérpretes más sólidos y respetados del cine estadounidense, falleció el pasado domingo, 15 de febrero de 2026, a los 95 años en su casa de Virginia, según confirmó su familia. Con su muerte desaparece una figura esencial del Hollywood moderno, un actor capaz de convertir el minimalismo interpretativo en una forma de magnetismo absoluto.

A lo largo de más de seis décadas de carrera, Duvall construyó una filmografía ejemplar que incluye títulos fundamentales como El padrino, Matar a un ruiseñor, Open Range o Un día de furia, además de su inolvidable Oscar al mejor actor por Gracias y favores (1983). Su estilo —contenido, preciso y profundamente humano— lo convirtió en el referente de generaciones de intérpretes que encontraron en él la prueba de que la intensidad no depende del exceso, sino del control.

El actor fue nominado siete veces al Oscar a lo largo de casi cuatro décadas: El padrino, Apocalypse Now, The Great Santini, Gracias y favores, The Apostle, A Civil Action y The Judge (2015), donde interpretó al padre del personaje de Robert Downey Jr. De todas ellas, solo ganó la estatuilla por Gracias y favores, encarnando a un cantante de country alcohólico que encuentra la redención gracias a su relación con una madre viuda.

En sus inicios, Duvall compartió apartamento en Nueva York con otros aspirantes a actor como Gene Hackman y Dustin Hoffman, tres nombres que acabarían definiendo el cine estadounidense de la segunda mitad del siglo XX. Curiosamente, Hackman también falleció recientemente por una enfermedad cardiovascular asociada a su deterioro físico y al avance del Alzheimer, días después de que su esposa falleciera por un síndrome pulmonar por hantavirus, según las investigaciones oficiales.

Robert Duvall deja más de noventa películas, una carrera de coherencia extraordinaria y una lección interpretativa que Hollywood rara vez ha sabido igualar: la de un actor que nunca necesitó levantar la voz para dominar la pantalla.