Si escuchas el zumbido de un escarabajo de la muerte o notas olor a lavanda en el aire, no te asustes: las Owens están de vuelta. Tras décadas siendo el placer culpable (y luego de culto) de toda una generación, ‘Prácticamente Magia 2’ ya tiene fecha en el calendario. El próximo 11 de septiembre de 2026, Sandra Bullock y Nicole Kidman volverán a saltar desde el tejado con sus paraguas, demostrando que algunas maldiciones familiares son, en realidad, una mina de oro en taquilla.
El aquelarre original se reúne (con sangre nueva)
Lo que empezó como un rumor de junio de 2024 es hoy una realidad que avanza «a toda mecha», según la propia Kidman. La dirección cae finalmente en manos de Susanne Bier, quien toma el relevo de Griffin Dunne para adaptar El libro de la magia, la cuarta entrega de la saga literaria de Alice Hoffman.
Pero el plato fuerte es el reparto. No solo vuelven Sally y Gillian; las tías más icónicas del cine, Stockard Channing y Dianne Wiest, también han confirmado su regreso para poner orden (o caos) con sus pócimas. A este linaje se une Joey King, que interpretará a una de las hijas de Sally, junto a nombres que huelen a éxito generacional como Maisie Williams (Juego de Tronos), Lee Pace y Xolo Maridueña.
El «renacimiento» de Sandra Bullock
La vuelta a la mansión Owens no es el único truco que Bullock tiene en la manga. La ganadora del Óscar está viviendo un momento dulce con Sony Pictures, tras confirmarse que protagonizará y producirá un nuevo proyecto secreto. Se trata de su reencuentro con la guionista Dana Fox (responsable de los libretos de Wicked y Cruella), con quien ya hizo saltar la banca en la divertida La ciudad perdida.
Por si fuera poco, los nostálgicos de los noventa tienen otra vela encendida: Bullock prepara un thriller romántico para Amazon MGM Studios donde se reunirá, por fin, con Keanu Reeves. Parece que, entre hechizos y persecuciones, la actriz ha decidido reclamar su trono como reina absoluta de la gran pantalla.
Por qué ahora es el momento de las brujas
Cuando se estrenó la cinta original en 1998, la crítica no supo dónde meterla. ¿Era una comedia romántica? ¿Un drama sobre violencia doméstica? ¿Fantasía sobrenatural? Ese «popurrí» que entonces despistó a los expertos es precisamente lo que la convirtió en una película de culto con el paso de los años.
La secuela promete mantener ese espíritu oscuro pero acogedor, centrándose de nuevo en la fuerza del linaje femenino. Con Akiva Goldsman (guionista de la original) de vuelta en el libreto, todo apunta a que el 11 de septiembre de 2026 volveremos a querer ser una Owens. Id preparando el tequila y el romero, porque el hechizo acaba de empezar.




