El sueño imposible de millones de jugadores ya está en marcha: The Legend of Zelda tendrá por fin una adaptación en acción real, y su director, Wes Ball, promete un enfoque “como una película de Hayao Miyazaki hecha con actores”, mezclando fantasía luminosa, épica y sensibilidad artesanal. El proyecto, coproducido por Nintendo y Sony Pictures, cuenta además con la implicación directa de Shigeru Miyamoto, lo que garantiza un nivel de supervisión y cuidado pocas veces visto en una adaptación de videojuego.
Con el rodaje iniciado en noviembre de 2025, el reparto principal ha sido una sorpresa: Benjamin Evan Ainsworth será Link y Bo Bragason interpretará a la princesa Zelda. La juventud de ambos sugiere una historia centrada en los primeros años de los héroes, más cercana al espíritu de títulos como Ocarina of Time o Skyward Sword. El anuncio llegó directamente de Miyamoto, que dio su aval personal a estas elecciones, lo que ha calmado a parte del fandom más reticente. El estreno está fijado para el 7 de mayo de 2027, posicionándose como el gran evento cinematográfico de Nintendo tras el éxito de Super Mario Bros: La Película.
Mientras lidera esta superproducción, Ball también mantiene un pie en otra de las grandes franquicias del momento. Tras el éxito de El reino del planeta de los simios, Disney dio luz verde inmediata a su secuela, concebida como la segunda parte de una nueva trilogía que conectará progresivamente con la película original de 1968. La próxima entrega está prevista también para 2027, lo que obligará a Ball a equilibrar la postproducción de Zelda con la preproducción del nuevo capítulo simiesco.
Pero ahora mismo, toda la atención del director —y del sector— está puesta en The Legend of Zelda: una adaptación que desde ya apunta a convertirse en una de las películas más esperadas del final de la década.




