James Gunn lo ha vuelto a hacer: ha cogido a un personaje que nadie pidió y lo ha convertido en el alma de un universo. Pero, a diferencia de la primera entrega, Peacemaker Temporada 2 no es una carrera lineal hacia la redención, sino un laberinto emocional que, a veces, olvida que también necesitamos una historia sólida que nos lleve de la mano.
Un «Reinicio Suave» con sabor a Superman
Lo primero que hay que entender es que ya no estamos en el universo de El Hombre de Acero. Tras los eventos de Superman (2025), esta temporada sirve como el verdadero aterrizaje del nuevo DCU. El cambio más notable (y divertido) es el reemplazo de la Liga de la Justicia por la Banda de la Justicia (con Mr. Terrific y Guy Gardner a la cabeza). No es un borrón y cuenta nueva, sino una sutil reescritura que mantiene el canon de Chris Smith pero lo sitúa en un mundo más colorido… y peligroso.
El nuevo DCU utiliza conceptos como la Tierra X y la dimensión de Salvación para expandir su mitología más allá de la Tierra principal, conectando series y películas de forma multidimensional.
El dilema de la Tierra X: Potencial desperdiciado
El gran «pero» de esta temporada es su gestión del ritmo. La trama de Tierra X —ese universo paralelo donde los nazis ganaron la guerra y la familia de Chris sigue viva y «cariñosa»— es oro puro sobre el papel. Sin embargo, la serie dedica apenas dos episodios a explorar este mundo, dejando una sensación de coitus interruptus narrativo.
Muchos fans sienten que el arco de Rick Flag Sr. (Frank Grillo) y la búsqueda de venganza por su hijo muerto en la primera temporada fue la verdadera fuerza motriz, mientras que el portal interdimensional se sintió como una distracción costosa.
John Cena: La madurez del casco cromado
Si algo salva los baches del guion, es John Cena. Su capacidad para pasar de la comedia física más absurda al llanto crudo por la muerte de su hermano es asombrosa. Chris Smith ya no es solo un idiota con un águila; es un hombre roto intentando entender si tiene lugar en un mundo de héroes brillantes.
El resto del equipo no se queda atrás:
- Harcourt (Jennifer Holland): Explora una vulnerabilidad inédita tras ser repudiada por ARGUS.
- Adebayo (Danielle Brooks): Se consolida como la brújula moral del grupo.
- Vigilante (Freddie Stroma): Sigue siendo el alivio cómico perfecto, especialmente en sus interacciones con su «yo» de Tierra X.
Un final que mira al futuro (quizá demasiado)
El cierre de la temporada ha dejado a muchos con un sabor agridulce. Al introducir Salvación —un planeta prisión para metahumanos— y dejar a Peacemaker atrapado allí, Gunn parece estar escribiendo el primer capítulo de una película futura más que el cierre de una temporada de televisión. Es un cliffhanger audaz, pero que invalida parte del viaje emocional de los últimos episodios para priorizar la «conectividad» del universo cinematográfico.
Conclusión
Peacemaker Temporada 2 es una serie mejor escrita en cuanto a personajes, pero peor ejecutada en cuanto a trama. Es oscura, brutal y emocionalmente agotadora, pero sufre por querer encajar todas las piezas del rompecabezas de James Gunn. Si buscas un cierre satisfactorio, puede que salgas decepcionado; si buscas una de las mejores actuaciones de superhéroes de la década, quédate por John Cena.




