Durante las últimas semanas, Hollywood ha hervido con un rumor explosivo: una nueva adaptación de American Psycho supuestamente en marcha, nada menos que con Luca Guadagnino en la dirección y Austin Butler como el nuevo Patrick Bateman. Un proyecto potente, respaldado —según la filtración inicial— por Lionsgate, con un enfoque más contemporáneo y quizá más fiel al espíritu enfermizo y satírico de la novela de 1991. Pero como suele ocurrir en Hollywood, la historia se ha torcido… y la fuente del golpe de realidad ha sido el propio Bret Easton Ellis.
El autor de American Psycho se pronunció en su podcast con contundencia: no hay contratos firmados, no hay compromiso de Butler, no hay luz verde para Guadagnino y, muy probablemente, la filtración fue “un globo sonda” del estudio para medir la recepción pública. Ellis calificó la noticia directamente como “fake news”, poniendo freno a un entusiasmo que había estallado en redes. También desmintió la versión más disparatada del rumor —aquella que sugería un cambio de género del protagonista e incluso mencionaba a Margot Robbie—, una idea que Lionsgate calificó de forma interna como “totalmente incorrecta”.
A día de hoy, la supuesta película está en tierra de nadie: no desmentida oficialmente por el estudio, pero desmontada por la persona con mayor autoridad sobre el material original. Y si Guadagnino y Butler estaban realmente en conversaciones, no hay ningún indicio sólido de que esas negociaciones sigan en pie.
Mientras el fantasma del remake se dispersa, la única adaptación realmente existente en desarrollo es la serie de televisión que Lionsgate lleva intentando levantar desde hace más de una década. Nació como una secuela tardía para FX, con un Patrick Bateman cincuentón que tomaba a un pupilo bajo su ala psicopática, pero aquella versión no pasó de la fase conceptual. El enfoque más reciente apunta hacia una reinterpretación moderna del mito: una sátira sobre la obsesión por la imagen, el consumo y la deshumanización, ahora trasladada al ecosistema de redes sociales y cultura influencer. El formato seriado parece el más adecuado para explorar la psique fracturada del personaje… pero el proyecto continúa sin guionistas, reparto ni plataforma concreta.
Así que, por ahora, American Psycho sigue en ese extraño purgatorio hollywoodiense donde los rumores corren más rápido que las decisiones. El remake con Guadagnino y Butler ha quedado reducido a una ilusión viral; la serie se mantiene como posibilidad remota. Y Patrick Bateman, quizás por pura ironía, sigue siendo más una proyección obsesiva de la industria que un proyecto real en marcha.




