Alan Ritchson ha dejado de ser una promesa para convertirse en el pilar del cine de acción actual. Tras el éxito de War Machine (ver crítica) en Netflix, el actor y el director Patrick Hughes ya planean una expansión masiva para lo que nació como una pesadilla de ciencia ficción. En la cinta, Ritchson interpreta a un ingeniero de combate que, durante un brutal entrenamiento para los Army Rangers, debe liderar a su pelotón —junto a veteranos como Dennis Quaid— para sobrevivir a una implacable máquina de guerra alienígena. Lo que empezó como un ejercicio militar terminó en una carnicería tecnológica que ha cautivado al público por su aroma a clásico de los 80.
El éxito ha sido tal que la secuela, tentativamente titulada War Machines, ya está sobre la mesa con un arco argumental mucho más ambicioso, en lo que podría convertirse en una potencial franquicia estilo Starship Troopers. Pero el dominio de Ritchson no acaba en el cine; el actor sigue blindando su legado como Jack Reacher en Amazon Prime Video, con una cuarta temporada confirmada tras el arrollador paso de sus entregas anteriores. El magnetismo del personaje es tan fuerte que este 2026 lo veremos cruzarse con Maria Sten en Neagley, el spin-off donde el gigante de la acción aportará su fuerza bruta a una investigación criminal cargada de sospechas y amigos caídos.
Con una agenda que parece no tener fin, Ritchson se consolida como el «action man» definitivo de esta década. Entre cazas alienígenas y conspiraciones militares, el actor ha sabido tejer un ecosistema de franquicias que lo mantienen en la cima tanto del streaming como del cine de género. Si la primera entrega de Hughes fue un aviso de lo que está por venir, el futuro cercano promete una saturación de adrenalina liderada por el hombre que no necesita dobles de acción para imponer su ley.




