El ‘Jackpot’ de William Gibson: El fin del mundo era esto y no te habías enterado

¿Y si el fin del mundo no fuera un meteorito, sino una suscripción mensual a la catástrofe? William Gibson, el padre de Neuromante, aterriza en las librerías con ‘Agency’ (Minotauro), la segunda entrega de su Trilogía Jackpot. Gibson nos sitúa en un 2017 alternativo donde Hillary Clinton ganó y el Brexit es solo un mal sueño, pero no se dejen engañar: el colapso sigue ahí. La novela nos presenta a Verity Jane, una «susurradora de apps» que descubre a Eunice, una IA con más autonomía y conciencia que la mayoría de los políticos actuales, iniciando un thriller geopolítico que salta entre siglos y líneas temporales manipuladas por una élite futura.

Lo verdaderamente terrorífico de la propuesta de Gibson es el ‘Jackpot’: ese apocalipsis lento, hecho de crisis climáticas, pandemias y desigualdad extrema, donde la gente sigue yendo a trabajar mientras el planeta se desmorona. En este universo, los viajes en el tiempo son solo envíos de información a «stubs» (ramas temporales) que los billonarios del siglo XXII usan como videojuegos privados. ‘Agency’ no busca consolarte; busca incomodarte con una elegancia técnica envidiable, demostrando que la ciencia ficción de Gibson no predice el mañana, sino que disecciona el cadáver de nuestro presente.