Lanzado un 14 de febrero, el álbum colaborativo entre Drake y PartyNextDoor no es tanto un regalo de San Valentín como un intento desesperado de control de daños. Tras un 2024 donde el ego del canadiense fue desmantelado en directo ante millones de personas, $ome $exy $ongs 4 U ($$$4U) llega para recordarnos que, antes de ser el «villano» del rap, Drake fue el chico triste que nos enviaba mensajes de voz a las 3 de la mañana.
La bolsa del R&B: Entre el «Nyquil» y la nostalgia
El álbum es una inmersión profunda en el R&B atmosférico que definió la era dorada de OVO, pero con un matiz amargo. Podríamos definirlo como «fondo de pantalla de R&B inofensivo», una escucha de más de 70 minutos que a menudo se siente como «ruido blanco».
- Lo mejor: «Nokia«. Un oasis de energía dance/hip-hop que recuerda al Drake divertido de «Nice for What». Es el único momento donde el artista parece soltar el peso de su disputa legal con UMG y su pelea con Kendrick para simplemente pasarlo bien.
- Lo peor: «Meet Your Padre«. Un intento de subirse al carro de la música regional mexicana que ha sido calificado de «incómodo» y «cliché». Como dice un crítico: «suena a español de la preparatoria que reprobé».
¿Dónde está PartyNextDoor?
Aunque técnicamente es un álbum conjunto, la narrativa está totalmente absorbida por la figura de Drake. PartyNextDoor queda relegado a un segundo plano, cumpliendo la función de «cambiar el ambiente» cuando Drake se pone demasiado melodramático. Sus aportaciones, salvo en cortes como «Deeper», se sienten diluidas en una nube de autotune que hace que ambas voces sean, por momentos, indistinguibles.
El diagnóstico de la crítica: ¿Música de cadáveres?
La recepción ha sido brutal en su honestidad. Mientras que el público lo ha llevado al #1 del Billboard 200 (empatando a Drake con Jay-Z y Taylor Swift), medios como Pitchfork ven a un «narcisista desesperado» utilizando la nostalgia como arma para que el mundo vuelva a apiadarse de él.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Es este álbum suficiente para redimirlo? Para sus fans más acérrimos, es el regreso al «Drake sensible». Para sus detractores, es música de «piloto automático» de un artista que se niega a evolucionar mientras el resto del género ya ha pasado página.
Veredicto
$$$4U es un disco para escuchar en la oscuridad, preferiblemente si no le prestas demasiada atención a unas letras que oscilan entre lo tierno y lo «escalofriante». Es un éxito comercial garantizado, pero un paso artístico que huele más a miedo que a inspiración.




